

La selección española de fútbol ha incorporado chalecos refrigerantes a su rutina de entrenamiento de cara al Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá en condiciones de calor y altitud que difieren de los climas europeos. El sistema, respaldado por estudios científicos, reduce la temperatura corporal durante y tras los esfuerzos para retrasar la fatiga y acelerar la recuperación.
Los chalecos cubren torso, abdomen y espalda con un gel especial que se congela antes del uso. Al colocarlo sobre el cuerpo, el gel se descongela de forma progresiva y genera un efecto refrescante que puede bajar la temperatura interna hasta medio grado Celsius y la temperatura superficial de la piel hasta 13 °C. Carlos Cruz, preparador físico del equipo, explicó que el dispositivo “ayuda a reducir la temperatura corporal y a que la fatiga se retarde, por lo que los jugadores llegan en mejores condiciones para el siguiente esfuerzo”.
Los chalecos no se limitan a los momentos de descanso: también se usan durante la propia sesión, por ejemplo en la transición entre el calentamiento y el inicio de un partido. El objetivo es mantener la temperatura corporal en un nivel que permita a los futbolistas sentirse más frescos al comenzar la competición. Junto a los chalecos, el cuerpo técnico ha incorporado cubrebotas refrigerantes que se colocan sobre el calzado o directamente sobre los pies para reducir la temperatura en una zona crítica en la regulación térmica durante el ejercicio en ambientes calurosos o húmedos.
Un análisis del Institut Nacional d’Educació Física de Catalunya (INEFC) en colaboración con la Universitat de Lleida demostró que enfriar a los deportistas durante solo 15 minutos después de un esfuerzo equivalente a un partido puede reducir la temperatura de la piel hasta 1,4 °C y la temperatura timpánica casi un grado. Esa mejora se traduce en una recuperación más rápida y en mayor capacidad de rendimiento en los minutos siguientes.
El estudio también concluyó que el efecto no se limita a condiciones extremas de calor. Incluso en ambientes de unos 22 °C enfriar el cuerpo tras el esfuerzo reduce la fatiga muscular y general, un dato que refuerza la utilidad del método a lo largo de un torneo de cuatro semanas.
A diferencia de la inmersión en agua fría, el uso de chalecos no requiere instalaciones específicas ni interrumpe las instrucciones técnicas durante los descansos. Su aplicación es rápida y compatible con cualquier rutina de vestuario, lo que explica su adopción creciente en el fútbol profesional. La apuesta española se enmarca en una tendencia más amplia de aplicar ciencia a la planificación de torneos, en paralelo a otras iniciativas públicas de salud como el Plan Veo del Ministerio de Sanidad, que destina 70 millones al bienestar físico de los menores, o los datos que reflejan que España superó el millón de donantes de sangre en 2025.
La investigación sobre enfriamiento en el deporte de alto rendimiento continúa. Los próximos meses, con la preparación para el Mundial, serán la prueba real de si el método funciona en competición oficial con la misma eficacia que en los ensayos de laboratorio.
Según estudios del INEFC y la Universitat de Lleida, el chaleco puede bajar la temperatura de la piel hasta 13 °C y la temperatura interna del cuerpo hasta medio grado Celsius. Tras 15 minutos de aplicación post-esfuerzo se registra una reducción de 1,4 °C en la piel.
Se usa principalmente en la transición entre el calentamiento y el inicio del partido, y en los descansos, para mantener la temperatura corporal baja y retrasar la fatiga.
Las sedes del Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá presentan temperaturas y niveles de humedad muy superiores a los europeos. El calor extremo acelera la fatiga muscular y afecta el rendimiento, de ahí que el cuerpo técnico haya optado por estrategias de termorregulación preventiva.
La inmersión en agua fría requiere instalaciones específicas y no se puede usar durante el descanso de un partido. El chaleco es más práctico, no interfiere con las instrucciones del cuerpo técnico y se puede aplicar en cualquier momento del entrenamiento o la competición.
Fuente: Infobae
