El gobierno de Donald Trump ha decidido dar un giro en la tipografía utilizada en los documentos oficiales del Departamento de Estado, pasando de Calibri a Times New Roman, como un intento de restablecer lo que consideran el decoro y profesionalismo en sus comunicaciones escritas. Marco Rubio, secretario de Estado, considera que Calibri es una tipografía que promueve la diversidad y la inclusión, aspectos que ha criticado como parte de las políticas conocidas por sus siglas en inglés DEI (Diversidad, Equidad e Inclusión). El cambio ha generado descontento entre varios diplomáticos, quienes se sienten ignorados y desmoralizados desde la llegada de Trump a la Casa Blanca. Según un reporte del New York Times, el 98% de los empleados gubernamentales refleja este sentimiento generalizado de desánimo.
La elección de Calibri había sido promovida durante la administración de Joe Biden por su accesibilidad para personas con problemas de visión, una medida en línea con las políticas inclusivas del entonces secretario de Estado Antony Blinken. La decisión de revertir al uso de Times New Roman, que fue la tipografía oficial por más de veinte años hasta 2003, simboliza un rechazo a esas políticas. Times New Roman, con sus serifas características, fue diseñada en 1931 para el periódico británico The Times y es valorada por su percepción de formalidad. Antes de Calibri y de este retorno, el Departamento de Estado usaba Courier New, una tipografía asociada con las antiguas máquinas de escribir de IBM, que también fue desechada por no ser considerada moderna ni elegante. La medida se suma a una serie de cambios estructurales que buscan eliminar influencias que la administración actual considera ajenas a su visión institucional.
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