Rusia ha desafiado el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos a Cuba al enviar un buque con hasta 200,000 barriles de diésel hacia la isla. Esta acción representa un gesto significativo de apoyo por parte de Moscú hacia La Habana, en un contexto donde el suministro de combustible es vital para la operación de los grupos electrógenos, el transporte y la agricultura del país caribeño. Según datos de seguimiento naval, el tanquero Sea Horse, de bandera de Hong Kong, se dirige hacia la costa occidental de Cuba, después de reanudar su marcha tras permanecer detenido en el Atlántico durante tres semanas. Esta medida rusa se produce en un momento crítico, dado que Cuba no había recibido combustible desde enero, lo que amenaza con agravar aún más su crisis energética.
La llegada del diésel podría paliar temporalmente la situación de apagones recurrentes que afecta al país, aunque solo proporcionaría suficiente energía para unos diez días, según el experto Jorge Piñón. Mientras tanto, la tensión entre Estados Unidos y Rusia escala en torno al suministro energético de Cuba, con Estados Unidos aumentando su presión a través de sanciones y advertencias de aranceles a países que comercian combustible con la isla. La crisis energética de Cuba se agrava aún más debido a su dependencia histórica de las importaciones de petróleo y a un déficit de generación que ha dejado a gran parte del país a oscuras. Además, la reciente captura del líder venezolano Nicolás Maduro, aliado clave de La Habana, y las amenazas arancelarias de Washington intensifican la complejidad de la situación política y económica del país.
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