

El Ayuntamiento de Madrid y la Universidad de Granada (UGR) han firmado hoy un acuerdo para fortalecer el proyecto de intergeneracionalidad del Centro Ouka Leele, un innovador espacio dedicado a fomentar la convivencia entre jóvenes y personas mayores en la capital española. El convenio, que formaliza una colaboración hasta el 31 de diciembre de 2027, fue rubricado por el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández; la concejala de Arganzuela, Lola Navarro, y el rector de la Universidad de Granada, Pedro Mercado, en una ceremonia celebrada en el propio centro intergeneracional.
La Universidad de Granada, a través de su Cátedra Macrosad de Estudios Intergeneracionales, proporcionará asesoramiento académico y técnico al centro municipal en el diseño y planificación de actividades. El Ayuntamiento, a su vez, contribuirá con su experiencia práctica en la gestión de este tipo de iniciativas, enriqueciendo así las investigaciones de la UGR. Este acuerdo pretende convertir a Ouka Leele en un referente en el ámbito de la intergeneracionalidad, promoviendo la convivencia y la integración de diferentes grupos de edades.
Durante el acto, José Fernández destacó la importancia de este proyecto de innovación social, describiéndolo como «muy importante, ilusionante y extraordinario». Subrayó la aspiración de que el centro se convierta en un faro de sabiduría y energía vital, donde la experiencia de las personas mayores se una con el entusiasmo de los jóvenes. El delegado adelantó también que este es solo el inicio de una serie de proyectos similares para Madrid, una ciudad que destaca por su promesa de vida.
El convenio establece un puente entre dos instituciones líderes en sus respectivos campos. El Ayuntamiento, que materializó su compromiso con la intergeneracionalidad con la apertura de Ouka Leele en 2025, ofrece en este centro diversas iniciativas culturales y recreativas para conectar generaciones. Mientras tanto, la Cátedra Macrosad, en colaboración con la Universidad de Granada y el grupo Macrosad, se ha consolidado como un importante referente en el desarrollo de este enfoque en España.
Desde su inauguración, el Centro Intergeneracional Ouka Leele ha ejecutado más de 300 actividades, atrayendo a 2,500 jóvenes y cerca de 1,400 personas mayores. Entre las más populares se encuentran el cuidado de un huerto en su terraza, los «Juegos a la mesa», torneos de futbolín y ajedrez, así como talleres de arcilla. Estas actividades consiguen unir a diferentes generaciones, promoviendo una interacción enriquecedora y natural.
El acuerdo no solo apunta a la formación y orientación de profesionales para gestionar estas dinámicas, sino también a la implementación de mecanismos de evaluación, garantizando así el éxito continuo del centro. Estas iniciativas se presentan como un modelo innovador para romper barreras generacionales, uniendo el conocimiento y la energía de todas las edades en un esfuerzo conjunto por mejorar la cohesión social en la comunidad.
