
Este martes, la NFL anunció que no habrá operativos de control migratorio durante la Super Bowl del próximo domingo, desmintiendo así los rumores de redadas migratorias en el evento. Cathy Lanier, jefa de seguridad de la NFL, afirmó en una rueda de prensa que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no llevará a cabo acciones durante el partido entre los Patriots de Nueva Inglaterra y los Seattle Seahawks en el estadio de Santa Clara, California. Esta declaración llega tras los polémicos comentarios de funcionarios de la administración de Donald Trump, que habían advertido sobre la posible presencia de agentes del ICE en el mayor evento deportivo de Estados Unidos. La NFL aseguró que el Departamento de Seguridad Nacional, con el que colaboran desde hace más de 20 años, se encargará de la seguridad del evento, aunque sin incluir agentes del ICE.
A pesar de estas aclaraciones, las preocupaciones persisten, alimentadas por las protestas contra la política migratoria de Trump, especialmente tras recientes incidentes violentos protagonizados por agentes federales. La situación ha elevado la tensión en torno a la Super Bowl, que también contará con una actuación en el intermedio de la superestrella Bad Bunny, quien recientemente criticó las políticas migratorias de Trump durante la gala de los Grammy. El cantante puertorriqueño, después de ganar el premio a mejor álbum del año, aprovechó para pedir el cese de las redadas migratorias. En respuesta a las críticas hacia su actuación en el evento deportivo, Trump ha manifestado que no asistirá a la Super Bowl y ha catalogado la selección de Bad Bunny como inadecuada, ampliando así la controversia en torno al espectáculo de medio tiempo.
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