

Los impagos y las ocupaciones han disparado las consultas que reciben las firmas especializadas en gestión de inmuebles. Mario Alesso, al frente de Recuperamos tu Inmueble, describe un aumento sostenido de propietarios que buscan asesoría ante situaciones que se prolongan en el tiempo y resultan difíciles de resolver sin ayuda externa.
La escalada en los precios del alquiler, unida a una oferta de viviendas que sigue estrechando, ha generado tensión en ambas partes del contrato. Los propietarios, preocupados por impagos o por el riesgo de ocupación, aplican condiciones de arrendamiento más estrictas. Esto a su vez dificulta el acceso de quienes buscan piso, especialmente entre los jóvenes, que ya enfrentan barreras económicas y documentales elevadas para alquilar.
Alesso apunta a la mediación y la prevención como las herramientas más eficaces para evitar que los conflictos lleguen a fases más costosas. La firma ha ampliado su actividad de asesoramiento dirigido a propietarios particulares, con el objetivo de resolver fricciones antes de que deriven en procedimientos judiciales largos. En paralelo a esta demanda privada, el Ayuntamiento de Madrid impulsa iniciativas públicas de vivienda: el Plan Rehabilita ha invertido 15,1 M en mejorar la accesibilidad de 2.231 viviendas en Hortaleza. En el ámbito del hogar, decisiones de equipamiento como cómo elegir el tamaño de cama según el espacio disponible también cobran peso al planificar una vivienda rehabilitada o de nueva incorporación.
Son situaciones en las que el inquilino deja de abonar la renta pactada en el contrato de arrendamiento. El propietario debe iniciar un proceso judicial (desahucio) para recuperar el inmueble, lo que puede durar meses.
El impago se produce dentro de una relación contractual válida. La ocupación implica la entrada y uso de un inmueble ajeno sin autorización del propietario, habitualmente sin ninguna relación previa entre las partes.
Es una firma especializada en la recuperación y mediación de inmuebles, que ofrece asesoramiento a propietarios particulares para gestionar situaciones de impago, ocupación o conflictos derivados del arrendamiento.
