La Fiscalía Anticorrupción investigará las cuentas del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), el principal centro de investigación del cáncer en España, por supuestas irregularidades en la contratación. Según confirmaron fuentes fiscales, la investigación surge tras denuncias de contratos amañados e inflados adjudicados a empresas amigas de la institución. La acusación, presentada por un exdirectivo del CNIO, sugiere que unos 20 millones de euros pudieron haber sido desviados durante la última década. El exgerente Juan Arroyo y otros empleados del centro son señalados como piezas clave en esta trama de corrupción, según los documentos entregados a las autoridades.
El escándalo ha precipitado cambios en la cúpula del CNIO, con el nuevo gerente, José Manuel Bernabé, proponiendo la destitución de cargos ligados a las presuntas irregularidades. El patronato del CNIO ha aceptado por unanimidad la eliminación de los puestos del exgerente y otros dos ejecutivos cercanos a él. Un informe presentado por Bernabé ante la Fiscalía también subraya «irregularidades» en las cuentas del centro, que maneja un presupuesto anual de unos 40 millones de euros. La denuncia destaca un patrón sistemático de adjudicación de contratos a empresas vinculadas a exdirectivos del CNIO, con cantidades cercanas a los umbrales de control establecidos por la Ley de la Ciencia, presuntamente para eludir la supervisión rigurosa. Hasta ahora, la única empresa implicada que ha respondido a las acusaciones es Alaos, que niega su implicación en las irregularidades denunciadas.
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