
En un vibrante encuentro en el Santiago Bernabéu, el Real Madrid, de la mano de Fede Valverde, se impuso con solvencia al Elche por 2-0. El centrocampista uruguayo se reafirmó como el protagonista indiscutible, marcando otro golazo y sellando un desempeño sobresaliente con cinco dianas en la última semana, sumando un total de siete en toda la temporada. La noche comenzó con un ritmo lento y algunos abucheos, pero Valverde, con su característico empuje, no solo abrió el marcador, sino que también facilitó el segundo gol, permitiendo que el equipo blanco se fuera al descanso con una cómoda ventaja. La entrada de jóvenes promesas en la segunda mitad del juego, una estrategia infrecuente en la historia reciente del Madrid, dio paso a un espectáculo de talento y destreza juvenil que hizo a la afición rememorar épocas pasadas.
Bajo la dirección de Álvaro Arbeloa, el Madrid aprovechó la coyuntura de múltiples ausencias, incluyendo figuras como Mbappé y Rodrigo, para probar sangre joven. La presencia de Thiago Pitarch como titular y el posterior ingreso en el terreno de juego de juveniles como Dani Yáñez, Diego Aguado, Manuel Ángel y César Palacios marcó una noche de orgullo para la cantera. Arbeloa destacó la capacidad y personalidad de sus jóvenes jugadores, comparando este rejuvenecimiento con la legendaria Quinta del Buitre, generando una atmósfera nostálgica y de optimismo. Con diez bajas en su plantilla, el técnico no alteró su once inicial más de lo necesario y, en cambio, optó por dar minutos a los futuros talentos del club, preparando así el camino para desafíos mayores, como la inminente cita con el Manchester City.
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