
La red de Rodalies de Cataluña enfrenta una crisis de movilidad sin precedentes, tras el cierre del servicio por motivos de seguridad debido a las intensas lluvias y desprendimientos recientes. Adif ha realizado un centenar de inspecciones y ejecuta acciones urgentes en varias líneas ante la detección de fallas estructurales. Desde hace cinco días, Rodalies ha estado fuera de servicio, y el Govern ha ordenado su suspensión total tras confirmar la falta de condiciones seguras para el transporte. Se espera restablecer parcialmente el servicio el lunes, evitando 21 puntos peligrosos identificados por técnicos y maquinistas. Mientras tanto, el Govern ha reforzado las alternativas de transporte con autobuses y modificado restricciones vehiculares para mitigar el impacto en los 400,000 usuarios diarios afectados.
Las autoridades, incluidas la Generalitat, Renfe y Adif, han trabajado incansablemente durante el fin de semana y se mantienen optimistas sobre la reactivación gradual de algunos tramos de Rodalies. Sin embargo, enfrentan críticas por la gestión de la crisis, con llamados a la dimisión de la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, y del ministro de Transportes, Óscar Puente. El alcalde de Sant Cugat ha propuesto la gratuidad de los túneles de Vallvidrera, mientras que la red de autobuses y las líneas de Ferrocarrils de la Generalitat se han ampliado para cubrir la demanda. Aunque se ha resuelto la situación crítica en Badalona, la incertidumbre persiste para otros tramos, y persiste la preocupación por la seguridad de la infraestructura ferroviaria.
Leer noticia completa en El Pais.
