
Banco Santander ha marcado un nuevo hito en su compromiso con la sostenibilidad y el ahorro energético al ofrecer a sus clientes la posibilidad de obtener incentivos económicos por la instalación de sistemas de aerotermia en sus hogares. Este servicio pionero en el sector bancario español permite a los clientes del banco beneficiarse de una compensación económica media estimada en 2.800 euros tras reemplazar una caldera tradicional por un sistema de aerotermia.
La gestión de estos incentivos se llevará a cabo mediante certificados de ahorro energético (CAE), gestionados sin coste a través de la empresa Grintek. Este servicio, que forma parte de las propuestas no financieras de Santander, se dirige a los individuos interesados en mejorar la eficiencia energética de sus viviendas, ofreciéndoles un proceso integral que incluye el cálculo, la documentación y la verificación necesaria para obtener el CAE. Según las estimaciones, una instalación promedio de aerotermia puede generar 30 MWh de ahorro energético certificado, lo que se traduciría en aproximadamente 2.850 euros, con cada MWh valorado en 95 euros.
Los CAE son documentos esenciales que certifican el ahorro energético logrado mediante distintas acciones, como la mejora de sistemas de climatización, la instalación de iluminación eficiente y la adquisición de vehículos eléctricos. Estos certificados no solo permiten a los clientes reducir sus facturas energéticas, sino que también pueden convertirse en activos económicos que generan ingresos adicionales.
Este movimiento por parte de Banco Santander refuerza su papel en la transición hacia una economía más sustentable, ofreciendo además, hasta 650 euros de incentivos para quienes opten por vehículos eléctricos. Además de los CAE, la entidad bancaria ha introducido herramientas como eSave, un servicio innovador que ayuda a los clientes a analizar sus consumos de luz y gas, identificar oportunidades de ahorro y comparar ofertas de diferentes proveedores.
Con estas iniciativas, Banco Santander no solo se posiciona a la vanguardia en el ámbito de la banca responsable, sino que también acompaña a sus clientes en su transición hacia prácticas más sostenibles, consolidando así su estrategia de reducción de emisiones y promoción de una economía más verde.
