

El Consejo de Ministros ha aprobado el proyecto de ley del tabaco que ahora se enviará a las Cortes Generales para su tramitación parlamentaria. Es la reforma más amplia de la normativa antitabaco en más de una década y responde, según el Ministerio de Sanidad, a los cambios en los patrones de consumo y a la aparición de nuevos productos como los cigarrillos electrónicos.
El texto se enmarca en el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027 y amplía los espacios donde estará prohibido fumar: terrazas de bares y restaurantes, playas, piscinas, instalaciones deportivas, parques y espectáculos públicos al aire libre. También crea zonas de protección reforzada de 15 metros alrededor de edificios públicos, centros sanitarios y educativos. Esta misma ampliación del veto a las terrazas es la que Hostelería de España ha calificado de absurda, al considerar que perjudica al turismo.
La norma introduce además una prohibición explícita de consumo de tabaco para menores de 18 años. Según los datos de ESTUDES 2025, la prevalencia de fumadores diarios entre los jóvenes de 14 a 18 años ha tocado su mínimo histórico, aunque el consumo ocasional sigue preocupando al Ministerio.
El proyecto equipara también las restricciones de los cigarrillos electrónicos y otros dispositivos al marco vigente para el tabaco tradicional: mismas áreas prohibidas y venta limitada a tiendas especializadas. El Ministerio justifica esta equiparación por el aumento del uso de estos dispositivos entre adolescentes, la misma preocupación que ya llevó a Madrid Salud a desplegar carpas informativas contra el tabaco y los vapeadores por el Día Mundial Sin Tabaco.
La ley endurece también la publicidad, promoción y patrocinio de productos de tabaco: prohíbe su promoción visual desde el exterior de establecimientos especializados y cualquier tipo de promoción en medios de comunicación, incluida la aparición de participantes fumando o haciendo referencia a marcas en contenidos audiovisuales.
Entre las novedades institucionales figura la reactivación del Observatorio para la Prevención del Tabaquismo, que se encargará de proponer iniciativas, coordinar la aplicación de la ley y monitorizar su cumplimiento.
La norma entrará en vigor 20 días después de su publicación en el BOE, y los espacios afectados tendrán dos meses para adaptar su señalización una vez se apruebe definitivamente en el Congreso.
20 días después de su publicación en el BOE, una vez complete su tramitación en el Congreso.
A terrazas, playas, piscinas, instalaciones deportivas, parques y espectáculos al aire libre, además de una franja de 15 metros alrededor de edificios públicos, centros sanitarios y educativos.
Se equiparan al tabaco tradicional: quedan prohibidos en las mismas áreas y su venta se limita a tiendas especializadas.
Un organismo que se reactiva con la nueva ley para proponer iniciativas, coordinar su aplicación y monitorizar el cumplimiento de la normativa.
Fuente: Ministerio de Sanidad
