

Hostelería de España ha salido al paso del anteproyecto de ley antitabaco que el Gobierno tramita en el Congreso y que amplía la prohibición de fumar más allá de los espacios cerrados: terrazas, playas, parques y otros recintos al aire libre quedarían dentro del veto. La patronal considera la medida un error que golpea directamente a uno de los reclamos turísticos del país.
El presidente de la organización, José Luis Álvarez, ha calificado la iniciativa de «absurda» y ha recordado que España recibe cerca de 100 millones de visitantes extranjeros al año, muchos de ellos atraídos por una vida social ligada a las terrazas. Prohibir fumar en ellas, ha dicho, sería «como pegarse un tiro en el pie», porque forma parte de la experiencia de quien visita el país, sobre todo en las regiones con clima favorable todo el año.
El sector también duda de que la norma sirva para lo que se propone. Álvarez sostiene que no bajará el consumo de tabaco, sino que lo trasladará a otros espacios donde las colillas seguirán siendo un problema de suciedad. Pone como ejemplo la última fase del Mundial de fútbol, con terrazas llenas y sin incidentes entre fumadores y no fumadores.
El texto en tramitación incluye además los llamados «entornos de protección reforzada»: una franja de 15 metros alrededor de colegios, centros sanitarios, museos y parques infantiles donde tampoco se podrá fumar. El objetivo declarado es blindar estos espacios frente a la población más vulnerable, en particular los menores, para quienes la prohibición de fumar rige en cualquier ámbito.
La nueva regulación equipara el tabaco convencional a los cigarrillos electrónicos, las cachimbas y las bolsitas de nicotina, que pese a no generar humo quedan sujetas a las mismas restricciones. Es la vía que ha elegido el Ejecutivo para cerrar puertas a productos que, según el Ministerio de Sanidad, están detrás del repunte de consumo entre los más jóvenes, un fenómeno que ya venía anunciando el propio Ministerio al presentar el anteproyecto.
El Gobierno ha abierto la puerta al diálogo antes de que la norma llegue al pleno. Álvarez se ha mostrado dispuesto a reunirse con los grupos parlamentarios durante la tramitación para buscar un punto de encuentro entre la protección sanitaria y los intereses del turismo y la hostelería. El debate llega, además, en paralelo a la revisión que algunos ayuntamientos hacen de sus propias ordenanzas de terrazas, como la nueva normativa de terrazas y quioscos aprobada en Madrid, centrada sobre todo en ocupación de vía pública y horarios.
El proyecto pasa ahora al Congreso, donde se esperan debates intensos sobre los límites entre la libertad individual en espacios públicos y la protección de la salud colectiva. La votación definitiva marcará si España amplía de forma permanente su legislación antitabaco al aire libre o si el texto sufre cambios de calado durante la tramitación parlamentaria.
A terrazas, playas, parques y otros espacios al aire libre, además de una franja de 15 metros alrededor de colegios, centros sanitarios y parques infantiles.
Su presidente, José Luis Álvarez, la considera absurda y cree que perjudica al turismo, uno de los principales motores económicos del país.
Sí. La ley equipara el tabaco convencional a los cigarrillos electrónicos, las cachimbas y las bolsitas de nicotina, aunque estas últimas no generen humo.
El anteproyecto ha sido aprobado por el Gobierno y ahora pasa al Congreso, donde se debatirá y podrá sufrir modificaciones antes de su votación definitiva.
El Gobierno ha planteado un proceso de diálogo, y Hostelería de España se ha mostrado dispuesta a reunirse con los grupos parlamentarios durante la tramitación.
