

El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha respaldado por unanimidad la propuesta de declarar la Semana Santa madrileña Fiesta de Interés Turístico Regional, una iniciativa impulsada por el Área Delegada de Turismo que reconoce el valor cultural, devocional y social de una tradición con más de cinco siglos de historia.
La concejala delegada de Turismo, Almudena Maíllo, subrayó la importancia de la celebración para la identidad de la ciudad y describió Madrid como un cruce de caminos donde se funden la sobriedad castellana y la pasión andaluza, con imaginería de primer nivel, saetas y música sacra.
Desde el inicio de su mandato, el alcalde José Luis Martínez-Almeida ha reforzado el vínculo institucional con las hermandades y cofradías históricas de la ciudad, entre ellas el Santo Entierro, los Siete Dolores y Medinaceli, junto a devociones tan conocidas como El Silencio, el Gran Poder y la Macarena.
La propuesta no se limita a los actos del centro: valora también la participación de distritos como Villaverde y Carabanchel, que aportan diversidad y fervor popular a la celebración. El pasado mes de abril, el cierre de la Semana Santa madrileña ya dejó constancia de esa fuerza, con un balance de participación que la Corporación municipal cita ahora como argumento para pedir el reconocimiento regional.
Durante los dos últimos mandatos, el Ayuntamiento ha trabajado junto a la Archidiócesis de Madrid y las cofradías para reforzar el evento: la instauración de la carrera oficial, exposiciones y eventos musicales forman parte de ese impulso institucional a una celebración que se remonta a la Edad Media y vivió su apogeo en el Barroco del siglo XVII.
El respaldo del Pleno es un paso previo a la solicitud formal que el Ayuntamiento elevará a la Comunidad de Madrid. No sería la primera Semana Santa de la región en lograr un reconocimiento de este tipo: la de Alcalá de Henares ya ostenta la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional.
Tras un periodo de decádence en el siglo XX, la Semana Santa de Madrid vivió un resurgimiento notable a partir de los noventa, impulsado por nuevas generaciones de cofrades y un interés ciudadano que no ha dejado de crecer desde entonces.
Respaldar por unanimidad la propuesta de solicitar a la Comunidad de Madrid la declaración de la Semana Santa madrileña como Fiesta de Interés Turístico Regional.
Entre otras, el Santo Entierro, los Siete Dolores, Medinaceli, El Silencio, el Gran Poder y la Macarena.
Sus orígenes se remontan a la Edad Media, con su apogeo durante el Barroco del siglo XVII, y vivió un resurgimiento notable a partir de los años noventa.
Distritos como Villaverde y Carabanchel también aportan actos propios que enriquecen la celebración con diversidad y fervor popular.
