

Ceuta, 16 de agosto de 2026.- En una jornada marcada por la evaluación del dispositivo sanitario tras la crisis humanitaria desatada el pasado 30 de julio, la ministra de Sanidad, Mónica García, se trasladó a Ceuta para examinar de cerca la situación. Durante su visita, García se reunió con el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez, y la directora del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), Isabel Muñoz, para analizar la estrategia implantada en las últimas dos semanas. Además, se encontró con el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas, para coordinar futuras acciones.
En una rueda de prensa desde la sede de la Delegación del Gobierno, García comenzó su intervención recordando a las personas que perdieron la vida intentando alcanzar Ceuta y extendió su reconocimiento a los profesionales sanitarios que han mantenido la estabilidad del sistema. Destacó que a pesar del desafío, no se produjo ningún colapso sanitario. «El esfuerzo lo han hecho los profesionales sanitarios,» afirmó, subrayando el papel crucial del personal en estos momentos de crisis.
Desde el 30 de julio, INGESA activó el Nivel 1 del Plan de Catástrofes Externas del Hospital Universitario de Ceuta, con una estrategia focalizada en mantener la atención sanitaria ordinaria, evitar interferencias entre la atención a migrantes y la población local, y distribuir la asistencia para reducir la presión hospitalaria. Gracias a estos esfuerzos, el hospital pudo manejar una carga asistencial significativa sin suspender consultas o intervenciones programadas.
García resaltó la capacidad de respuesta del sistema sanitario, apoyado por la distribución eficiente de la asistencia: un 60% de las atenciones fue manejado por Atención Primaria, mientras que el 40% restante fue absorbido por Urgencias. Esta organización permitió mantener operativas 212 camas en el hospital, de las cuales 101 estaban ocupadas, preservando una reserva significativa para futuras necesidades.
Durante las dos semanas posteriores al inicio de la crisis, INGESA gestionó 5.801 asistencias, sumadas a las más de 2.500 proporcionadas por el dispositivo de Cruz Roja en la playa del Trampolín. Aunque el 31 de julio se registró el pico asistencial más alto, con 1.149 atenciones, la situación se estabilizó en torno a una media de 330 atenciones diarias.
Actualmente, la prioridad sanitaria se centra en mejorar las condiciones de las personas migrantes que permanecen en la ciudad en situaciones de insalubridad. García indicó que el Ministerio de Sanidad ha reforzado los esfuerzos del personal de Medicina Preventiva del Hospital Universitario de Ceuta mediante la participación del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES). Un profesional del CCAES ya está en Ceuta para colaborar en la reducción de los riesgos sanitarios asociados a la situación de las personas migrantes, priorizando agua, higiene, saneamiento y alojamiento adecuados.
La ministra terminó su intervención elogiando la respuesta de la sociedad ceutí y subrayó la importancia de proteger el esfuerzo colectivo frente a discursos de odio. «Garantizaremos toda la normalidad a los ceutíes y toda la dignidad a quienes llegan», sentenció García, reafirmando el compromiso del Ministerio de Sanidad con la situación en Ceuta.
Fuente: Ministerio de Sanidad
