La carretera A-2 entre Cornellà de Llobregat y Martorell, en la provincia de Barcelona, experimentó esta mañana una congestión significativa, acumulando 18 kilómetros de retenciones. El atasco se debe a los desvíos generados por el cierre de la autopista AP-7 tras un accidente ferroviario ocurrido en Gelida. Según informó el Servei Català de Trànsit a través de la red social X, este cierre ha desviado el flujo vehicular hacia la A-2, agravando el tránsito en este tramo crucial desde tempranas horas del jueves.
El accidente ferroviario en cuestión ocurrió este miércoles por la tarde, cuando un tren de la línea R4 de Rodalies colisionó con un muro desprendido, lo que llevó a las autoridades a cerrar temporalmente la AP-7 entre Martorell y Sant Sadurní d’Anoia por posibles afectaciones a la infraestructura. Esta medida preventiva ha causado un gran impacto en la circulación vehicular en la zona, al canalizar el tráfico hacia rutas alternas y sobrecargar así la A-2. Las autoridades trabajan en restablecer el tránsito normal mientras gestionan las repercusiones del incidente ferroviario.
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