
En un giro significativo para la política venezolana, el chavismo ha liberado un importante número de presos políticos gracias a la mediación de figuras internacionales como el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, y la intervención de Qatar. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea y asesor cercano a Nicolás Maduro, anunció la liberación, subrayando su naturaleza como «un gesto unilateral para afianzar la paz». Este movimiento llega en un contexto político cambiante, con Delcy Rodríguez asumiendo el poder tras la captura de Maduro. La medida se enmarca en un proceso de supuesta estabilización y transición en Venezuela, indicando una posible convocatoria de elecciones, según el Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
La participación de Zapatero ha sido especialmente notable, remontándose a su rol de mediador con el chavismo desde 2015. A pesar de las críticas de la derecha política española y de figuras como María Corina Machado, Zapatero ha mantenido su postura de diálogo, evitando que Venezuela se convierta en un régimen aislado. Por su parte, Lula, que ha presionado públicamente al gobierno venezolano para la liberación de presos, ofreció acogida en Brasil para aquellos que no desearan quedarse en Venezuela. Las negociaciones que condujeron a este desenlace han contado también con el respaldo discreto de Qatar, que ha facilitado diálogos cruciales entre las distintas partes involucradas, a pesar de la reciente y dramática captura de Maduro por fuerzas estadounidenses.
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