

El modelo 145 es una herramienta clave para quienes desean garantizar una correcta gestión fiscal en su empleo y evitar sorpresas desagradables en la declaración de renta. Este formulario, que debe ser entregado anualmente por los trabajadores, permite informar a la empresa sobre su situación personal y familiar, con el objetivo de ajustar la retención del IRPF, el impuesto que se aplica directamente en la nómina. La importancia de cumplir con este trámite radica en que una incorrecta declaración puede derivar en retenciones insuficientes, lo que luego se traduce en cantidades a pagar significativas en la declaración anual, afectando el bolsillo del trabajador.
Expertos en fiscalidad, como José Ramón López, han destacado en sus redes sociales la necesidad de rellenar y presentar este formulario sin falta. En sus publicaciones en plataformas como TikTok, López advierte que “todo el que sea trabajador debería rellenar este documento, y entregárselo a la empresa. Hay dinero en juego”. El objetivo principal del modelo 145 es que la entidad empleadora tenga información precisa sobre el estado civil, número de hijos o dependientes, y otras circunstancias personales relevantes, para aplicar el porcentaje correcto de IRPF en la nómina.
La normativa tributaria obliga a las empresas a efectuar retenciones en función de diversos factores, entre ellos, el salario bruto, la situación familiar y otras condiciones personales. Sin embargo, López advierte que estos cálculos pueden fallar.Incluso si el trabajador entrega el formulario correctamente cumplimentado, existe la posibilidad de que la empresa cometa un error y retenga menos de lo que realmente corresponde. Este desajuste, si no se corrige, puede generar una factura elevada en la declaración de la renta, con la consecuente necesidad de abonar montos importantes en una sola cuota.
La buena noticia es que la legislación contempla mecanismos para remediar estos errores. Si la retención efectuada por la empresa fue menor a la correspondiente por culpa de un error administrativo, en la declaración de la renta el trabajador puede ajustar sus cifras. Esto significa que, aunque la empresa haya retenido menos dinero mes a mes, la declaración puede reflejar la proporción correcta, y la diferencia deberá ser abonada por la empresa, siempre y cuando el empleado haya entregado el modelo 145 y haya cumplido con su obligación de actualizar su información anualmente.
Este proceso ayuda a garantizar que la responsabilidad fiscal recaiga en quien realmente cometió el error: la compañía. Al presentar el formulario cada año, incluso en ausencia de cambios en la situación personal, el trabajador deja constancia de su diligencia y facilita que las autoridades fiscales puedan identificar cualquier discrepancia en las retenciones. Además, contar con un soporte documental es crucial ante posibles revisiones o inspecciones tributarias.
El mecanismo también ofrece una protección adicional para el trabajador en caso de errores. Si la empresa resuelve hacer una retención menor, pero posteriormente se detecta que debió haber sido mayor, el empleado podrá apelar a la declaración para ajustar la cantidad y evitar pagar en exceso en su declaración de renta. En definitiva, cumplir en tiempo y forma con la entrega del modelo 145 es una medida sencilla que puede evitar dolores de cabeza financieros y facilitar una correcta gestión fiscal.
Por ello, las instituciones recomiendan descargar el formulario desde la web de la Agencia Tributaria y entregarlo en formato físico o digital al departamento de recursos humanos de la empresa desde los primeros días de cada año. La precisión en la información proporcionada, como el estado civil, el número de hijos y otras circunstancias personales, será determinante para que las retenciones sean las adecuadas y, en consecuencia, para que el trabajador no se vea sorprendido por una deuda fiscal inesperada.
