
Cerca de un centenar de vecinos y aficionados a la historia volvieron a vestirse de época este 2 de mayo en el parque de Cordel de Pavones, en Vicálvaro, para recrear el levantamiento de 1808 contra las tropas napoleónicas. La cita, ya en su tercera edición, reuní a familias del distrito, curiosos y al concejal-presidente, Ángel Ramos, que siguió la representación a pie de campo.
El reparto se dividió entre soldados del ejército francés con casacas azules y vecinos madrileños armados con navajas, palos y algun fusil de utilería. Durante poco más de una hora, el parque sirvió de escenario a las cargas, las refriegas y las arengas que aquel dos de mayo de 1808 prendieron la chispa de la Guerra de la Independencia. Los organizadores cuidaron el vestuario, las armas de época y los gritos en francés y en castellano para que la escena resultara lo más fiel posible.
Vicálvaro repite fórmula por tercer año consecutivo. La recreación forma parte del programa que la Junta de Distrito monta cada primavera para acercar el episodio al público más joven, que en muchos casos solo conoce el levantamiento por los cuadros de Goya o por los libros de texto. Este año se sumaron familias enteras, con niños que seguían la acción a pocos metros y que se acercaron después a fotografiarse con los recreadores.
El concejal Ángel Ramos defendió que el distrito mantenga este tipo de actos como manera de reforzar la identidad local y de «contar la historia con los pies en el barrio, no solo en los museos del centro». La recreación se enmarca en las celebraciones que la Comunidad de Madrid despliega cada 2 de mayo, festividad de la región, y que este año se han visto marcadas también por el ruido político en torno a los actos institucionales (como recogen las ausencias de Mónica García y Emilio Delgado en el desfile).
El levantamiento del 2 de mayo de 1808 marcó el inicio de la Guerra de la Independencia española. Aquel día los madrileños salieron a la Puerta del Sol, a la calle Alcalá y a los alrededores del Palacio Real para impedir que las tropas francesas se llevaran a los últimos miembros de la familia real, lo que terminó en una jornada de combates callejeros y en los fusilamientos de la madrugada del 3 de mayo en la montaña del Príncipe Pío. Esa secuencia, inmortalizada por Goya, es la que distritos como Vicálvaro intentan traer al presente con representaciones a escala de barrio.
El parque de Cordel de Pavones, una zona verde amplia entre los barrios de Casco Histórico de Vicálvaro y Valdebernardo, ofrece el espacio que la representación necesita y se ha convertido en un emplazamiento habitual para actos del distrito, desde fiestas populares hasta encuentros como el FESCOMAD, que este año reunió a 5.000 visitantes en la Fundación Laboral de la Construcción.
En el parque de Cordel de Pavones, en el distrito madrileño de Vicálvaro, una zona verde situada entre el Casco Histórico del distrito y Valdebernardo.
Cerca de un centenar de recreadores, divididos entre soldados del ejército francés y vecinos madrileños de la época, además del público que siguió el acto a pie de campo.
Porque el levantamiento del 2 de mayo de 1808 contra las tropas napoleónicas marcó el inicio de la Guerra de la Independencia y es la fiesta oficial de la Comunidad de Madrid.
La de 2026 es la tercera edición consecutiva organizada por la Junta del Distrito de Vicálvaro en el parque de Cordel de Pavones.
Fuente: Diario de Madrid — Notas de prensa.
