

El delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad del Ayuntamiento de Madrid, José Fernández, entregó el martes los diplomas a los 15 alumnos que han completado el VII Curso de Formación de Mediadores Interculturales de Cañada Real, organizado junto a la Asociación Barró desde 2014.
Los mediadores formados en este programa actúan como intermediarios entre los vecinos de Cañada Real, las instituciones y los servicios públicos. Cañada Real concentra una población de múltiples orígenes y culturas que convive con dificultades históricas de acceso a servicios básicos. Los mediadores trabajan con conocimiento directo del entorno y sirven de interlocutores tanto con los vecinos como con las administraciones que operan en la zona.
El curso tiene una carga de 250 horas de formación teórica y práctica. El programa cubre habilidades de comunicación y empatía, técnicas de mediación, derechos humanos, participación ciudadana y diversidad cultural. Desde 2014, el programa ha formado a 94 personas en sus siete ediciones, convirtiendo a Cañada Real en un referente de las políticas de cohesión social del Ayuntamiento.
Fernández subrayó en el acto que los mediadores tienen una “compresión única de las sutilezas, necesidades y fortalezas de su entorno” y defendió que gestionar la diversidad en Madrid requiere estrategias basadas en la escucha y el diálogo.
La formación de mediadores es una de las iniciativas sociales con actividad esta semana en el Ayuntamiento. El alcalde Almeida presidió la gala del 50 aniversario del distrito de Latina y el homenaje a 272 jubilados de Seguridad y Emergencias.
15 alumnos han completado el VII Curso de Formación de Mediadores Interculturales de Cañada Real.
El Ayuntamiento de Madrid en colaboración con la Asociación Barró, que desarrollan el curso desde 2014.
250 horas de formación teórica y práctica, con contenidos sobre mediación, derechos humanos, participación ciudadana y diversidad cultural.
94 mediadores en las siete ediciones celebradas hasta 2026.
Actúan como intermediarios entre los vecinos de diversas culturas, las instituciones y los servicios públicos, facilitando la comunicación y reduciendo conflictos en la zona.
