

El Sindicato de Inquilinas ha anunciado la presentación de un innovador protocolo de actuación dirigido a centros educativos que busca atender el impacto de la inseguridad habitacional en la educación de niños y jóvenes. La presentación se llevará a cabo el próximo lunes 24 de noviembre a las 18:30 horas en el emblemático Círculo de Bellas Artes de Madrid.
Este protocolo, actualmente implementado en varios colegios e institutos, ha sido desarrollado con la colaboración del profesorado y las Asociaciones de Familias de Alumnos (AFAs). Surge en respuesta a una problemática creciente: la pérdida del derecho a la educación debido a la precariedad de la vivienda, que afecta negativamente la capacidad de aprendizaje y el desarrollo infantil, e incluso puede llegar a expulsar a los estudiantes de sus centros educativos.
La falta de un hogar estable se revela como un factor subyacente en múltiples dificultades que enfrentan los alumnos, desde problemas atencionales y cambios de conducta hasta bajos rendimientos académicos y problemas de salud mental. En este contexto, el profesorado se encuentra cada vez más desprovisto de herramientas efectivas para intervenir ante semejantes desafíos, lo que frecuentemente les deja en una posición de impotencia.
Alicia del Río, una orientadora educativa, enfatiza la importancia de asegurar la estabilidad habitacional para fomentar un entorno propicio para el aprendizaje: «No tiene sentido que mientras los profesionales educativos nos esforzamos por acompañar al menor en su educación, por otro lado se tire todo por tierra. Cuando la vivienda no está asegurada, el alumno no está en condiciones de aprender. Hacemos adaptaciones, medidas de atención a la diversidad, refuerzos… pero no sirve cuando lo que está pasando es que esa familia no tiene un hogar estable.»
Por su parte, Esther, profesora de Biología, comparte su experiencia personal con esta realidad: «Desde que soy profesora, todos los cursos me he encontrado con alumnado enfrentándose a situaciones durísimas en relación con la vivienda. Normalmente cuando ya se ha producido la expulsión y solo te queda la rabia e impotencia. Muchas veces después de un bajón académico inesperado o un empeoramiento de la salud mental de tu alumna, lo que hay es una situación de extrema precariedad, como el enfrentarse a un desahucio.»
Este protocolo no solo ofrece una guía educativa, sino también una perspectiva sindical, en un intento por mantener a los estudiantes en sus hogares y garantizar así su permanencia, progreso y bienestar dentro del sistema educativo. Con expectativas de que el protocolo pueda convertirse en una herramienta clave, se espera que la comunidad educativa encuentre en este nuevo recurso un aliado vital para enfrentar la inseguridad habitacional que aqueja a muchas familias en la actualidad.
Para aquellos interesados en conocer más sobre esta iniciativa y su implementación, se ha habilitado un enlace donde se puede acceder a información detallada: www.circulobellasartes.com/humanidades/sin-vivienda-no-hay-educacion.
Fuente: CGT
