
El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, ha alertado sobre la gravedad de la actual crisis energética, señalando que supera a las experimentadas en la década de los años setenta. Durante su intervención en el Club Nacional de Prensa de Australia, Birol comparó la situación con una combinación de dos crisis del petróleo y un colapso del gas simultáneo, lo que subraya una amenaza significativa para la economía global. Esta situación ha sido agravada por el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz y los ataques contra infraestructuras energéticas en Oriente Próximo, afectando severamente al menos 40 instalaciones en nueve países, lo que incrementa la incertidumbre en el suministro.
Birol hizo hincapié en la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y gas, como una medida crucial para aliviar las tensiones. Con el estrecho prácticamente bloqueado tras ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, el presidente Donald Trump ha exigido su reapertura, amenazando con atacar infraestructuras iraníes. En respuesta, Irán ha advertido que podría tomar represalias si su red energética es atacada, generando mayores tensiones que ya impactan en los mercados con el precio del crudo superando los 100 dólares por barril. Ante este panorama, Birol instó a la cooperación internacional y a una resolución rápida del conflicto para evitar consecuencias económicas globales significativas.
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