Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha redirigido su atención hacia Cuba tras su intervención en Venezuela, estableciendo un ultimátum al régimen castrista para alcanzar un acuerdo con Washington «antes de que sea demasiado tarde». Según Trump, el respaldo económico que Cuba recibía de Caracas, en forma de petróleo y dinero, ha terminado, pues Venezuela ya no necesita los servicios de seguridad cubanos gracias al apoyo militar estadounidense. A través de su red social Truth, Trump enfatizó que la reciente operación militar que resultó en la detención de Nicolás Maduro fue facilitada en parte por la eliminación de soldados cubanos que protegían al líder venezolano desde su refugio en Caracas. El presidente asegura que con la caída del nexo con Venezuela, La Habana se asoma al precipicio de un colapso económico y político, al seguir bajo un bloqueo económico que lleva más de seis décadas en vigor.
La respuesta desde Cuba se hizo escuchar rápidamente por boca del presidente Miguel Díaz-Canel. A través de una serie de tuits en X, Díaz-Canel defendió la soberanía de Cuba y denunció las agresiones históricas de Estados Unidos hacia la isla. Resaltó que la severa crisis económica de Cuba es consecuencia directa de las medidas extremas adoptadas por Estados Unidos. En sus comentarios, Trump no ha dejado clara la posibilidad de incrementar las presiones sobre Cuba, aunque su secretaría de Estado ha mostrado una postura firme frente al régimen cubano, sugiriendo un cambio de política ante lo que describen como una dictadura fallida. Especialistas como Dan Restrepo, exresponsable para América Latina en la administración de Obama, fueron escépticos sobre la rápida caída del régimen castrista, avisando sobre las diferencias entre un colapso social y un cambio de régimen en Cuba, trazando paralelismos alarmantes con la situación de Haití.
Leer noticia completa en El Pais.
