La Casa Blanca ha cambiado su discurso respecto a la muerte de Alex Pretti, un manifestante de Minneapolis, tras recibir disparos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El presidente Donald Trump ha minimizado la calificación de Pretti como «asesino», afirmando que fue un «incidente muy desafortunado», a pesar de que algunos altos funcionarios de su Administración lo habían acusado de atacar a los agentes federales. Trump ha señalado que está a la espera de los resultados de la investigación del FBI sobre el suceso, enfatizando la necesidad de un proceso «honorable y honesto».
Mientras tanto, la situación en Minneapolis sigue tensa. El alcalde Jacob Frey ha anunciado que algunos agentes del ICE comenzarán a abandonar la ciudad, en un esfuerzo por aliviar la tensión entre manifestantes y las fuerzas federales. Aunque la Casa Blanca mantiene su firme postura en la deportación de inmigrantes ilegales, Frey ha dejado claro que su administración no apoyará ninguna operación que implique detenciones inconstitucionales. En medio de este contexto, un juez federal ha exigido respuestas sobre el incumplimiento del ICE en atender órdenes judiciales, mientras que la primera dama, Melania Trump, ha hecho un llamado a la unidad y a protestas pacíficas en la zona.
Leer noticia completa en 20minutos.
