

El Ayuntamiento de Madrid despliega un operativo sin precedentes para la Semana Santa, peatonalizando temporalmente 75 calles en los distritos de Centro y Salamanca. Desde el jueves 2 de abril hasta el domingo 5, el dispositivo se enfocará en facilitar la movilidad peatonal en torno a las iglesias más emblemáticas de la capital, permitiendo así a los ciudadanos y visitantes disfrutar de las procesiones con total comodidad.
El plan, liderado por el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad bajo la dirección de Borja Carabante, incluye el cierre de 22 calles de manera rotativa entre las 11:00 y las 21:00 horas, afectando además a otras 53 vías y plazas. Este dispositivo contará con la presencia de 230 agentes de movilidad adicionales, que se sumarán al personal habitual para controlar y dirigir el flujo del tráfico. Además, patrullas informativas recorrerán las arterias más transitadas para ofrecer a los ciudadanos orientación sobre los mejores itinerarios y aparcamientos cercanos, en coordinación con la Policía Municipal, quienes se encargarán de cortes inesperados si aumentan las aglomeraciones.
El exitoso modelo, probado en las tres ediciones anteriores, tiene como fin garantizar un tránsito fluido alrededor de las iglesias que más feligreses congregan durante estas fechas señaladas. Templos como la Iglesia Catedral de las Fuerzas Armadas, la Basílica de Jesús de Medinaceli, y la parroquia de San Lorenzo, entre otros, se encuentran en el epicentro de las áreas peatonalizadas.
Entre las zonas afectadas se encuentran siete áreas específicas. En el distrito de Centro, se destacan la Calle de Sacramento junto a la calle Mayor, sede de la Congregación del Cristo de los Alabarderos; la Calle de Bailén y la Cava Baja, donde desfilarán varias hermandades; y la Calle de Fuencarral, ocupada por la Hermandad Nuestro Padre Jesús del Amor. En el Paseo del Prado, los fieles de la Hermandad del Silencio disfrutarán de una experiencia más tranquila con los cortes planificados.
Además, el barrio de Argumosa y Santa Isabel también se verá temporalmente adaptado para estos eventos, al igual que en el distrito de Salamanca donde la Calle del Conde de Peñalver y General Díaz Porlier se reservará por un día para el Divino Cautivo.
Este despliegue no solo remarca la importancia cultural y espiritual de la Semana Santa en Madrid, sino que también demuestra el compromiso del Ayuntamiento por mantener el orden y la seguridad en unas jornadas donde la convivencia y el entendimiento se vuelven piezas clave. Con un enfoque que atiende a las necesidades de viandantes y vecinos a partes iguales, las medidas se desarrollan con la esperanza de que el fervor religioso pueda coexistir en armonía con el ritmo de la ciudad.
