El 2 de diciembre, el hallazgo del cuerpo de Francisco H., conocido como Beny, en un paraje cercano a Plasencia de Jalón, conmocionó a la provincia de Zaragoza. Beny, de 29 años, fue encontrado sin vida y con signos de violencia en «La Lomaza». Su vehículo, un Ford Mondeo, estaba calcinado a unos 600 metros del lugar. Semanas después, la investigación derivó en la detención de tres hombres de la comarca Valdejalón, quienes se presume, están involucrados en el crimen. La Guardia Civil confirmó que Beny no falleció donde fue hallado, sino que ya había sido ultimado antes de ser trasladado, indicando claras intenciones homicidas por parte de los perpetradores.
La jueza a cargo del caso, junto al Ministerio Fiscal, investiga el crimen como un homicidio con posibilidades de ser calificado como asesinato. Dos de los detenidos solían conocer a la víctima por negocios relacionados con la venta de un animal, aunque la hipótesis principal apunta a una deuda o conflictos personales como los motivos del crimen. En la operación «Heliosencia», las autoridades encontraron armas de diferente calibre y drogas en los registros domiciliarios, reforzando la tesis de la participación de los capturados en el hecho. Los agentes han enviado estas evidencias a peritaje para vinculaciones directas con el asesinato. Mientras tanto, la comunidad sigue consternada y a la expectativa de justicia, tras los arrestos de los sospechosos que ahora se enfrentan a varios cargos, incluyendo tenencia ilícita de armas y tráfico de estupefacientes.
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