
La exconsejera de Justicia e Interior de la Generalitat Valenciana, Salomé Pradas, quien está en el centro de la investigación por la gestión de la dana de 2024, ha sido señalada como figura clave en la coordinación de la respuesta a la catástrofe. El comandante Manuel Párraga de la Unidad Militar de Emergencias (UME) ha testificado ante la jueza de Catarroja, Nuria Ruiz Tobarra, para contradecir las afirmaciones de Pradas, quien había intentado descargar responsabilidad en los técnicos y atribuirla al Gobierno central. Según Párraga, durante las operaciones de emergencia en el Cecopi, Pradas «mandaba» y no el entonces presidente Mazón, quien, según su testimonio, no parecía tomar decisiones activamente. Esto pone en entredicho las declaraciones anteriores de Pradas, quien intentó evitar implicaciones penales argumentando un rol pasivo en la gestión de la emergencia.
Más evidencia de su liderazgo se presentó con el envío del mensaje de alerta masiva, Es Alert, cuyo texto fue revisado en su presencia y aprobado para su envío tras su consulta al equipo. Sin embargo, las decisiones fueron motivo de debate, ya que el mensaje no contenía recomendaciones explícitas de evacuación o confinamiento, lo cual desató críticas. Párraga también recordó las advertencias del jefe del Consorcio Provincial de Bomberos, José Miguel Basset, sobre el riesgo de pánico debido al estado crítico de la presa de Forata y la intervención de la Confederación Hidrográfica del Júcar alertando sobre el peligroso caudal del río. Este testimonio subraya la caótica coordinación y decisiones críticas que podrían haber influido en el impacto de la tragedia, que, de haberse gestionado de otra manera, podría haber prevenido más pérdidas humanas.
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