
Este viernes, Estados Unidos elevó su alerta frente a un potencial conflicto con Irán y permitió al personal no esencial de su embajada en Israel salir del país ante la disponibilidad de vuelos comerciales. La decisión del embajador Mike Huckabee de enviar un correo urgente a la misión diplomática generó un efecto dominó en varios países, como Polonia, China, Reino Unido, Francia e India, que emitieron advertencias a sus ciudadanos para tomar precauciones o evacuar regiones como Irán, Israel y Líbano, ante la posibilidad de una guerra regional. En paralelo, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, planea reunirse con el gobierno israelí para discutir las negociaciones con Teherán, en un contexto de creciente tensión y un despliegue militar estadounidense en Oriente Próximo sin precedentes desde la invasión de Irak.
La reacción internacional refleja el temor creciente por un conflicto inminente, con países como Polonia e Italia instando la inmediata partida de sus nacionales de la región. Pekín y Londres han aconsejado a sus ciudadanos evitar Irán y han tomado medidas para retirar su personal diplomático de la zona. Mientras tanto, Israel mantiene la normalidad entre su población pese a la vigilancia constante de sus Fuerzas de Defensa ante el desarrollo de los acontecimientos. La retórica belicista de la administración de Donald Trump, tras la represión de protestas en Irán y el antecedente de un breve conflicto el pasado junio, apunta a un recrudecimiento de las tensiones. En este clima, Israel fortalece su posición bélica apoyada por Washington, complicando aún más los esfuerzos diplomáticos que, según Irán, han avanzado significativamente en ciertas áreas.
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