El Liverpool atraviesa una crisis interna que ha salido a la luz, con la tensa relación entre el entrenador Arne Slot y la estrella del equipo, Mohamed Salah. La discordia alcanzó su pico cuando Salah fue excluido de la lista de convocados para el crucial encuentro de la Champions League contra el Inter de Milán. El descontento de Salah es evidente, tras permanecer en el banquillo por tercer partido consecutivo durante el reciente empate contra el Leeds. Las declaraciones del jugador egipcio revelan su frustración y sensación de traición por parte del club al que considera haber aportado mucho. A pesar de llevar 19 partidos jugados esta temporada, su posición en el equipo parece cada vez más precaria, justo antes de que se concentre con Egipto para la Copa de África.
La temporada 2025 ha sido complicada para el Liverpool, que se encuentra lejos de cumplir con sus expectativas. Actualmente, ocupan el noveno puesto en la Premier League, a diez puntos del líder, el Arsenal, mientras que en la Champions League están en el puesto 13º, a solo un punto de la octava posición. El equipo ha sufrido derrotas contundentes recientemente, como el 3-0 ante el City y el 1-4 contra el PSV. Esto ocurre a pesar de una significativa inversión de 500 millones de euros en el pasado verano para fichajes como los de Wirtz o Isak. La situación del club es crítica y, con la posible salida de Salah en el mercado de invierno, el panorama no parece mejorar a corto plazo.
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