
El gigante de telecomunicaciones Telefónica comenzará este lunes, 29 de diciembre, el proceso de adhesión voluntaria al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a siete de sus filiales en España. Este ajuste laboral implicará salidas en diversas áreas de la compañía, entre ellas las filiales regidas por el Convenio de Empresas Vinculadas, así como en las conocidas como GBUs y Movistar Plus+. La inscripción para los empleados de las empresas CEV estará abierta hasta el 29 de enero, mientras que para las GBUs cerrará el 26 de enero, y para Movistar Plus+ irá del 7 de enero al 6 de febrero. El número mínimo de bajas acordado con los sindicatos UGT, CCOO y Sumados-Fetico es de 4.525, aunque la empresa contempla la posibilidad de alcanzar hasta 5.500 salidas, permitiendo cierto nivel de flexibilidad en función de las solicitudes recibidas.
Telefónica ha provisionado 2.500 millones de euros para cubrir los costos del ERE, de los cuales 2.300 millones se destinarán a Telefónica España y Movistar Plus+, y 200 millones a las unidades corporativas. Las indemnizaciones variarán según la antigüedad y la edad de los empleados, con pagos que pueden llegar hasta un 68% del salario para algunos afectados. Este plan de reestructuración, que busca generar ahorros anuales de hasta 600 millones de euros a partir de 2028, generará un impacto positivo en la generación de caja desde 2026. La medida refleja un esfuerzo significativo por parte de Telefónica para ajustar su estructura de costos y mejorar su rentabilidad a largo plazo.
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