
Horas después de sufrir un revés en el Congreso respecto a su reforma electoral, la presidenta Claudia Sheinbaum ha revelado un plan alternativo con el objetivo de reducir los privilegios de los partidos políticos y las autoridades electorales. Sheinbaum busca adelantar la revocación de mandato a 2027, así como someter la reducción del financiamiento público a los partidos a consulta popular, algo que actualmente prohíbe la Constitución. A pesar de que no se detallaron medidas que afecten al Instituto Nacional Electoral, Sheinbaum planea presentar al Congreso una iniciativa para limitar los gastos en congresos locales, ayuntamientos y el Senado, resultando en un ahorro estimado de 4.000 millones de pesos que se destinarían a programas sociales.
La derrota de la reforma original dejó ver fracturas dentro de la coalición gobernante, con el Partido Verde y el Partido del Trabajo votando en contra, junto a la oposición, provocando la necesidad de un plan b para mantener la alianza electoral de cara a 2027. Sheinbaum ha enfatizado que su propuesta responde a las demandas populares de reducir privilegios, subrayando que la votación sigue siendo un símbolo del respaldo a dichos ideales. La presidenta ha insistido en que el pueblo de México deberá juzgar las acciones de quienes votaron en su contra, mientras que los partidos que optaron por no apoyar el cambio electoral aseguran que sus diferencias con Morena no significan el quiebre de la alianza para las próximas elecciones intermedias.
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