
El derbi en La Cartuja entre Betis y Sevilla culminó en un empate 2-2 que dejó un sabor dulce al conjunto sevillista, mientras que los verdiblancos se marcharon con una sensación de derrota. La primera mitad fue dominada por el Betis, que se adelantó gracias a una chilena de Antony y un tanto de Álvaro Fidalgo. Sin embargo, la falta de control del juego por parte del Betis, especialmente en el segundo tiempo, permitió al Sevilla reaccionar con fuerza tras el descanso. Los cambios estratégicos de Matías Almeyda, aunque ausente en el banquillo debido a una sanción, fueron cruciales para que el Sevilla igualara el marcador, con goles de Alexis y del canterano Isaac Romero, quien desató la euforia de la afición sevillista.
La segunda parte del partido mostró un Betis desdibujado y falto de control, incapaz de mantener su ventaja inicial. El Sevilla, por otro lado, supo aprovechar estas debilidades incrementando su presión en el campo contrario. Dos momentos clave casi cambiaron el destino del encuentro: un tiro al palo de Abde para el Betis y una salvada crucial de Llorente bajo palos tras un intento de Akor. Las declaraciones posteriores de Pellegrini, entrenador del Betis, evidenciaron su decepción por no poder mantener el rendimiento del primer tiempo, mientras que Javi Martínez, técnico provisional del Sevilla, destacó la satisfacción por el punto obtenido tras remontar un 2-0 adverso.
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