

Alcalá de Henares ha dado inicio oficial a su Semana Santa con la celebración del tradicional pregón en la emblemática Catedral Magistral. Este acto, que marca el comienzo de los eventos litúrgicos y culturales de la temporada, ha estado a cargo de Luis Eduardo Morona Alguacil, rector del Seminario Mayor Diocesano de la Inmaculada y de los Santos Niños. Morona no solo es una figura clave en el ámbito religioso de la ciudad, siendo también vicario episcopal de Evangelización y participante activo en diversos consejos diocesanos.
La ceremonia ha contado con la presencia de la alcaldesa, Judith Piquet, acompañada por los tenientes de alcalde Isabel Ruiz Maldonado y Víctor Acosta, así como el concejal Antonio Saldaña. La jornada ha sido presidida por el obispo Antonio Prieto, destacando la amplia representación de las hermandades alcalaínas, lideradas por el presidente de la Junta de Cofradías, Gregorio Manzanares. Tras el emotivo pregón, los asistentes han podido disfrutar de una eucaristía y un concierto de música procesional interpretado por la Agrupación Musical de la Columna, acentuando el carácter solemne y festivo del evento.
La alcaldesa Piquet ha ensalzado “la belleza y la hondura” del pregón y ha extendido una invitación a todos, tanto vecinos como visitantes, a sumergirse en la Semana Santa de Alcalá. Ha destacado el ambiente único que se vive en estos días, donde se conjugan el recogimiento espiritual y la efervescencia de la fe popular, en el marco incomparable del casco antiguo de la ciudad, reconocido como Patrimonio Mundial.
Piquet ha elogiado además la labor del movimiento cofrade, elemento central de estas celebraciones. Con aproximadamente 4.000 miembros activos de todas las edades y procedencias, las cofradías y hermandades son un testimonio de la diversidad y riqueza cultural de Alcalá. “Estas asociaciones no solo se convierten en un vehículo de expresión religiosa, sino también en un espacio de unión y servicio a lo largo de todo el año”, subrayó la alcaldesa, haciendo hincapié en su papel durante la Cuaresma, periodo en el que se manifiesta de manera especial el fervor y tradición de la sociedad complutense.
Con tal inicio, la ciudad se alista para los días de intensidad religiosa y cultural que seguirán, reafirmando la importancia de la Semana Santa no solo como evento litúrgico, sino como manifestación integral de identidad y patrimonio local.
