

En Alcalá de Henares, el legado del escultor Miguel Ángel García Sánchez, recordado especialmente por su monumento a las víctimas del 11-M, vuelve a cobrar vida a través de la exposición «La Memoria del Bronce». Desde el 26 de marzo hasta el 3 de mayo, el Antiguo Hospital de Santa María la Rica ofrece un emotivo tributo a este reconocido artista y profesor, coincidiendo con el 80 aniversario de su nacimiento.
El concejal de Cultura, Santiago Alonso, inauguró la muestra en la sala Antonio López, destacando la deuda histórica de la ciudad con Sánchez. Subrayó que esta exposición no solo busca honrar su memoria, sino también recuperar su mirada artística, gracias al esfuerzo conjunto de su familia y los comisarios Noemí y Pablo, de «Tu casa del arte». Alonso evocó la esencia del artista, presente en representaciones icónicas como «La Estudiante» y en el Memorial del 11-M, piezas que reflejan la importancia de la gente común y los orígenes humildes que Sánchez nunca dejó de lado.
La exposición exhibe una serie de piezas y reproducciones a escala de conjuntos escultóricos, destacando el uso del bronce como material simbólico del arte de Sánchez. Este material, para el escultor, fue un medio para comunicar y testimoniar las relaciones humanas, deseando que cada individuo tuviera su monumento en memoria del bronce, una permanencia frente al olvido.
Miguel Ángel García Sánchez nació en 1946 en Villa del Prado, mostrando desde muy joven un talento innato para la pintura que lo hizo destacar entre sus vecinos. Su destino artístico cambió gracias a un equipo de Televisión Española que se cruzó en su camino, permitiéndole estudiar con una beca y eventualmente ingresar a la Escuela de Bellas Artes en Madrid. Su vínculo con Alcalá de Henares se fortaleció durante su servicio militar, dejando su huella artística en el acuartelamiento local antes de decidir establecerse definitivamente en la ciudad.
A lo largo de su vida, compaginó su labor docente como catedrático de la Escuela de Bellas Artes de la Complutense con la creación de esculturas por encargo. Obras significativas como el monumento al deporte en la plaza de la Juventud y “La Estudiante” en la calle Nebrija son testamento de su legado artístico.
El fallecimiento de Sánchez a los 62 años en 2008 dejó un vacío en el mundo del arte y la docencia, truncando una carrera prometedora llena de un potencial aún por explorar. La exposición en el Antiguo Hospital de Santa María la Rica no solo celebra su obra, sino que reafirma su profunda conexión con Alcalá de Henares y su visión de la escultura como un puente entre las personas y sus historias.
