

Samsung Electronics culminó su participación en el CES 2026 con un evento titulado «El lado humano de la tecnología: diseñando un futuro que valga la pena vivir». El foro, celebrado en The First Look del Wynn en Las Vegas, reunió a expertos en diseño para explorar el futuro del sector tecnológico. Moderado por Debbie Millman, el evento contó con la presencia de Mauro Porcini, director de diseño de Samsung, y los reconocidos diseñadores Karim Rashid y Fabio Novembre.
Durante el foro, se reflexionó sobre el dominio del minimalismo en las últimas dos décadas y se planteó una pregunta clave: ¿qué sigue para el diseño tecnológico? La discusión giró en torno a cómo crear experiencias significativas en la era de la inteligencia artificial. La sesión subrayó que el diseño debe centrarse en las personas, una visión compartida por varios panelistas. Millman criticó la uniformidad en el diseño tecnológico y promovió una visión que vaya más allá de las especificaciones y la funcionalidad.
Porcini describió la misión de Samsung de utilizar la tecnología para enriquecer la vida de las personas, enfatizando la importancia de la experiencia humana en el diseño. La tecnología, según los especialistas, debe expresar intención y cuidado, facilitando una conexión emocional con los productos de uso diario. Rashid argumentó que a través del diseño, es posible establecer vínculos significativos con los objetos, destacando la fuerza de las conexiones emocionales.
A medida que la conversación profundizaba, se abordó el potencial de la inteligencia artificial para ampliar la creatividad humana, siempre que esté guiada por valores centrados en el ser humano. Los panelistas coincidieron en que la IA debe ser una herramienta que complemente, no sustituya, la imaginación humana. Porcini propuso integrar la Inteligencia Emocional con la Imaginación Humana en el diseño y desarrollo de tecnología: «No debemos tener miedo a la tecnología. Estamos aquí para humanizarla, guiarla y moldearla».
La discusión finalizó reforzando la necesidad de un diseño que no solo sea funcional, sino también expresivo y humano, capaz de suscitar emociones, estimular la autoexpresión y fomentar la conexión. Según Fabio Novembre, «la felicidad es el objetivo del diseño», y este debe recuperar un papel central en la vida diaria, aspirando a crear un futuro digno de ser vivido y amado.
