En vísperas de la reunión en Florida entre Donald Trump y Volodímir Zelenski, Rusia ha lanzado un intenso bombardeo nocturno con drones y misiles sobre Ucrania, resultando en al menos ocho personas heridas y dejando a miles de hogares en Kiev sin electricidad y calefacción. Este acto, que coincide con los esfuerzos diplomáticos para poner fin a un conflicto que se alarga ya casi cuatro años, ha intensificado la situación en un contexto de bajas temperaturas, con parte de la capital ucraniana sin servicios básicos. Las autoridades han informado que cerca de 320,000 hogares quedaron sin luz debido a estos ataques que afectan principalmente a las infraestructuras energéticas, continuando con la tendencia de las fuerzas de Vladímir Putin de presionar al oponente mediante el debilitamiento de sus recursos básicos desde el inicio del conflicto.
Los ataques han provocado el cierre de aeropuertos en Polonia, mientras que los esfuerzos para un acuerdo de paz continúan. Zelenski tiene previsto reunirse con Trump en Mar A Lago para discutir un nuevo borrador de un plan de paz que involucra la desmilitarización del Donbás, una región que Rusia considera anexionada. Además, Zelenski y Trump mantendrán una llamada con la participación de líderes europeos como Ursula von der Leyen. Las explosiones y el ruido de la defensa antiaérea han resonado durante toda la noche en Kiev, reflejando la constante presión militar en el frente ucraniano. La Comisión Europea ha reiterado la necesidad urgente de buscar una solución pacífica mientras las tensiones siguen escalando en la región, complicando la situación económica y humanitaria.
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