
La Audiencia de A Coruña ha ratificado la condena impuesta al conductor del tren por su implicación en el accidente ferroviario ocurrido en 2013 en Angrois, cerca de Santiago de Compostela, que resultó en 79 muertes y 143 heridos. El conductor había sido sentenciado previamente por un tribunal de primera instancia por imprudencia grave, tras conducir el tren a una velocidad excesiva al entrar en una curva peligrosa. El fallo del tribunal reafirma la responsabilidad del conductor como principal causante de la tragedia, desestimando así cualquier alegato que pudiera disminuir su culpabilidad en el siniestro.
Paralelamente, la misma Audiencia absolvió al exdirector de Seguridad en la Circulación de ADIF, quien anteriormente había sido condenado por los mismos delitos de homicidio y lesiones imprudentes. Esta decisión se basa en la falta de evidencia suficiente para establecer una conexión directa entre su actuación y el accidente. La exoneración revierte la condena inicial de dos años y medio de prisión que le había sido impuesta, concluyendo que el exdirector no tenía responsabilidad directa en las fallas en materia de seguridad que contribuyeron al accidente. Este fallo ha generado reacciones polarizadas, de alivio para algunos y de indignación para quienes esperaban que se mantuviera la sentencia inicial.
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