

Durante la semana comprendida entre el 15 y el 21 de diciembre, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil llevaron a cabo una campaña intensiva de control y vigilancia centrada en detectar conductores que circulan bajo los efectos del alcohol y otras drogas. Esta operación, que forma parte de los esfuerzos continuos por reducir la siniestralidad vial, resultó en la realización de pruebas a un total de 191.864 conductores en diferentes puntos de carreteras tanto urbanas como interurbanas.
De los más de 191.000 conductores sometidos a pruebas, 3.523 dieron positivo en alcohol y/o drogas. La cifra representa que, en promedio, más de 500 conductores al día son detectados conduciendo tras consumir sustancias que pueden poner en peligro su integridad y la de los demás usuarios de la vía. La mayoría de estos casos (el 88,8%) fueron detectados mediante controles preventivos, realizados de forma rutinaria, mientras que el resto se identificó tras la participación en siniestros, infracciones de tráfico o por síntomas visibles.
En materia de alcohol, se llevaron a cabo 186.920 pruebas de detección durante la misma semana, arrojando 1.900 conductores positivos. La mayoría de estos positivos (1.654) fueron detectados en controles preventivos, reforzando la importancia de los controles aleatorios en la prevención de accidentes. Además, 93 conductores fueron identificados tras infringir alguna norma de tránsito, 138 estaban involucrados en siniestros y 15 presentaban síntomas evidentes de ingesta de alcohol en el momento del control.
El análisis de los positivos en alcohol también muestra que 229 conductores superaron el límite legal de 0,60 mg/l en aire espirado, por lo que fueron trasladados a la autoridad judicial para evaluar posibles responsabilidades penales. Además, 12 personas se negaron a realizar las pruebas de alcoholemia, lo que en sí mismo implica una infracción grave según la normativa vigente.
Por otro lado, en relación con las drogas, se practicaron 4.944 pruebas, de las cuales 1.623 resultaron positivas en los test preliminares. La mayor parte de estas detecciones (1.475) se realizaron en controles preventivos, reforzando la labor disuasoria de las campañas. Entre los positivos, 95 conductores fueron identificados tras infringir alguna norma, y 53 estaban implicados en siniestros. Solo cuatro conductores fueron trasladados a la autoridad judicial por conducir bajo los efectos de sustancias tóxicas, incluyendo cannabis, cocaína, anfetaminas, metanfetaminas y opioides, siendo los casos que mayores preocupaciones generan en términos de seguridad vial.
Es importante destacar que, además de detectar a quienes superan los niveles permitidos, estas campañas también buscan concienciar a la ciudadanía. En esta ocasión, se identificaron 3.820 conductores con tasas de alcohol y drogas inferiores a los límites legales, pero que igualmente estaban poniendo en riesgo su seguridad y la de otros. La mayor parte de estos conductores (3.577) fueron detectados en controles preventivos, mientras que el resto fue identificado tras infracciones, siniestros o por presentar síntomas.
Las estadísticas reflejan que, incluso con tasas inferiores a los límites permitidos, el riesgo de sufrir un accidente se incrementa considerablemente. Como dato alarmante, el alcohol continúa siendo el segundo factor más frecuente en los accidentes mortales, presente en aproximadamente el 28% de los siniestros fatales, lo que confirma la necesidad de mantener la vigilancia y las campañas de concienciación.
La coordinación entre la Guardia Civil y las fuerzas policiales locales y autonómicas ha sido fundamental para el éxito de esta operación. Los controles se han llevado a cabo en diferentes tipos de vías, garantizando una cobertura amplia y efectiva. Aunque la campaña ha finalizado oficialmente, los agentes mantienen su compromiso de realizar controles de forma aleatoria, en cualquier momento y en cualquier carretera, especialmente en estas fechas donde las celebraciones navideñas y las reuniones familiares aumentan la presencia de conductores en las vías.
Con estas acciones, las autoridades refuerzan su mensaje de que no existe un nivel seguro de consumo de alcohol o drogas al volante. La seguridad vial sigue siendo una prioridad, y la concienciación ciudadana junto con las acciones preventivas son clave para reducir los accidentes y salvar vidas.
Fuente: Ministerio del Interior
