

La Comunidad de Madrid ha decidido destinar un presupuesto de 4,9 millones de euros para la reparación de 13 carreteras dañadas por el devastador incendio que arrasó la Sierra Oeste durante el verano pasado. Esta medida, aprobada por el Consejo de Gobierno, abarca un total de más de 130 kilómetros de vías que sufrieron tanto las consecuencias directas del fuego como el desgaste generado por el paso de vehículos pesados involucrados en las labores de extinción.
La Dirección General de Carreteras, entidad adscrita a la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, ya ha completado la instalación de señalización provisional en los tramos en los que se están llevando a cabo las obras. Además, los equipos están llevando a cabo la retirada y poda de árboles cercanos a las carreteras, junto con la limpieza de unos 90.000 metros cuadrados de calzada y la reconstrucción de las cunetas.
Los trabajos de reparación afectan a diversos tramos de las carreteras M-501, M-505, M-507, M-510, M-512, M-521, M-531, M-533, M-537, M-539, M-540, M-541 y M-855. Estas vías conectan numerosos municipios de la Sierra Oeste, tales como Aldea del Fresno, Villa del Prado, Navas del Rey, San Martín de Valdeiglesias, y Pelayos de la Presa, entre otros. Localidades como Robledo de Chavela, Santa María de la Alameda, y Valdemaqueda también se incluyen en el ambicioso plan de restauración.
El avance de los trabajos se está desarrollando según los plazos estipulados, con una previsión de culminación en seis meses, aunque se reconoce que las condiciones climáticas podrían influir en la ejecución. En las próximas semanas, se intensificarán las labores de sustitución de barreras de seguridad afectadas por el calor, la instalación de mallas metálicas para asegurar las laderas, la reposición de señales de tráfico y carteles, así como el repintado de las líneas de delimitación de calzadas.
La inversión y los esfuerzos realizados por la Comunidad de Madrid subrayan la importancia de restablecer plenamente la funcionalidad de estas infraestructuras en una región que, cada verano, enfrenta el riesgo latente de incendios forestales. Las medidas tomadas no solo apuntan a la recuperación de las vías, sino también a la protección y seguridad de los ciudadanos que transitan por ellas. Con la llegada del invierno, el objetivo es completar estas obras y garantizar una circulación segura y eficiente para los habitantes y visitantes de la zona.
