

Residencial Palau ha presentado su modelo de atención a personas mayores, centrado en la autonomía y en dar protagonismo a cada residente sobre las decisiones de su día a día. Según el centro, sus residentes mantienen sus rutinas y conexiones sociales, y participan en cómo se organizan los espacios y las actividades.
El modelo se inspira en la filosofía Eden Alternative, un enfoque de origen estadounidense que busca combatir la soledad y la falta de propósito en la vejez a través de vínculos sociales significativos y de la participación activa en la vida de la comunidad, en lugar de organizar la residencia solo en torno a los cuidados clínicos.
El centro afirma que está explorando herramientas tecnológicas para detectar mejor las necesidades sensoriales y cognitivas de sus residentes, y que valora la incorporación de robots asistenciales para reforzar la seguridad sin sustituir el trato humano en la atención diaria. También dice aplicar medidas de eficiencia energética en su gestión.
Residencial Palau no ha hecho públicos datos como su ubicación exacta, el número de plazas o de residentes, ni los responsables al frente del centro, por lo que estas afirmaciones corresponden a la descripción que hace la propia institución de su modelo de trabajo.
El interés por este tipo de modelos crece en paralelo al debate sobre la llamada economía plateada, que en Madrid ya mueve iniciativas como la participación de MAD FinTech en el SilverEco Festival o las propuestas de licuación patrimonial para mayores de Keller Williams, pensadas ambas para responder al envejecimiento de la población española.
En dar protagonismo al residente sobre sus decisiones diarias, manteniendo rutinas y vínculos sociales, en lugar de organizar la atención solo alrededor de los cuidados clínicos.
Es un enfoque de atención a mayores que prioriza combatir la soledad mediante vínculos sociales significativos y participación en la comunidad, por encima de un modelo puramente clínico.
Herramientas para detectar necesidades sensoriales y cognitivas, y robots asistenciales orientados a reforzar la seguridad sin sustituir el trato humano.
No. El centro no ha hecho públicos su ubicación exacta, el número de plazas ni los responsables que lo dirigen.
