
Repsol ha anunciado un ambicioso plan para potenciar su presencia en Venezuela, buscando incrementar su producción de crudo en más de un 50% en el próximo año y triplicarla en un plazo de tres años. La petrolera española expresó su confianza en que las recientes mejoras en el entorno regulatorio y la relajación de las sanciones estadounidenses facilitarán la reactivación de sus operaciones en el país latinoamericano.
Durante una conferencia con analistas tras presentar sus resultados de 2025, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, destacó que la compañía ya está en proceso de «restablecer y reanudar» sus actividades en Venezuela, después de recibir nuevas licencias que permiten reactivar su actividad bajo estrictos controles y obligaciones de reporte. Estas licencias, otorgadas la semana pasada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, representan una notable flexibilización en las restricciones que durante años afectaron la operativa de empresas extranjeras en Venezuela.
Imaz fue optimista respecto a la situación del sector hidrocarburos en el país, señalando que tanto la coyuntura económica como las expectativas operativas son ahora más favorables. Según sus palabras, «Venezuela está significativamente en una mejor situación que hace dos meses» y la industria energética tiene un papel clave en la estabilización del país en esta etapa.
El ejecutivo detalló que el objetivo inmediato de la compañía es recuperar plenamente sus operaciones, involucrando a sus equipos en tareas de inversión y renovación de infraestructuras, como bombas y otros equipos esenciales para la producción. La estrategia se centra en revertir la caída de la producción y reactivar el transporte de crudo, en línea con las licencias vigentes. Parte de ese plan incluye el suministro de gas, elemento fundamental para la generación eléctrica en el país.
Las cifras reflejan un cambio de enfoque estratégico. La exposición patrimonial de Repsol en Venezuela se redujo un 45% en 2025, situándose en 276 millones de euros, en comparación con los 504 millones del año anterior. Sin embargo, las cuentas por cobrar y la financiación mantienen una elevada cifra de cuentas pendientes por cobrar a PDVSA, que alcanzan los 3.603 millones de euros, con provisiones que cubren la mayor parte de esas deudas.
A pesar de los desafíos pendientes, la compañía proyecta un crecimiento significativo en su producción petrolera en Venezuela, con la intención de multiplicar por tres los volúmenes en tres años. La meta a corto plazo, eso sí, es lograr un incremento del 50% en los próximos doce meses, lo que representa un giro importante en un mercado tradicionalmente condicionado por sanciones internacionales y riesgos elevados.
Este plan estratégico se apoya en la reciente relajación de las restricciones por parte de Washington, que ha otorgado nuevas licencias y permisos específicos a Repsol y otras compañías para operar en el país. La compañía española mantiene una estrecha colaboración con las autoridades venezolanas y PDVSA, con el fin de alinear los esfuerzos en una dirección que favorezca la recuperación y el crecimiento sostenido.
El avance en las operaciones también implica renovar infraestructuras, invertir en equipos y restablecer las actividades comerciales completas. Los esfuerzos de Repsol incluyen además una reducción en su exposición financiera en Venezuela, que se ha reducido en un 45%, reflejando una estrategia de mayor cautela y gestión de riesgos.
Los resultados para 2025 revelan un beneficio neto de 1.899 millones de euros, un 8,1% más que en el ejercicio anterior, consolidándose en un escenario de recuperación financiera a pesar de la incertidumbre geopolítica, los efectos de la volatilidad energética y sucesos como el apagón que afectó la Península Ibérica en abril pasado.
El plan de crecimiento de Repsol en Venezuela, respaldado por un contexto internacional más favorable, continúa marcando el rumbo de la compañía, que busca fortalecer su participación en uno de los mercados más desafiantes y estratégicos del sector energético en los próximos años.
