

Alicante, reconocida por su dinamismo empresarial, se ha consolidado como la cuarta provincia española con un notable número de empresas activas, alcanzando 140,468, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este vigor económico, sin embargo, enfrenta un reto crítico: cerca del 18% de estas empresas, unas 25,200, cuentan con más de dos décadas de operatividad y podrían estar al borde de un necesario relevo generacional.
La preocupación se magnifica ante el informe «Relevancia y Supervivencia de la Empresa Familiar en España 2025» y el «INFORME PYME 2025», elaborados por FAED PYME y el Consejo de Economistas. Ambos documentos señalan que las pequeñas y medianas empresas (PYMES) familiares tienen una vida media que varía entre 23 y 28 años. Llegar a las dos décadas es un hito que muchas empresas alicantinas pronto cruzarán, lo que implica un momento crucial en su continuidad, especialmente para las 1,100 PYMES que se hallan en riesgo por falta de sucesión prevista.
Un aspecto que agrava la situación es que el 63% de las empresas familiares en España registran concentración de propiedad en un solo accionista, lo que exacerba el riesgo de discontinuidad si se acerca la jubilación de los fundadores. Esta tendencia no es ajena a Alicante.
La realidad demográfica suma presión. Un considerable número de empresarios pertenecen a la generación del Baby Boom, quienes están próximos al retiro. Olivier Lamotte, cofundador de TEC Capital, ha planteado su inquietud respecto a la ausencia de planes de sucesión en la provincia, subrayada por Pepe Corral al resaltar que el 35% de las PYMES carecen de un plan, poniendo en peligro la estabilidad laboral de 253,917 personas en la región.
El relevo generacional se complica cuando las nuevas generaciones muestran desinterés o falta de preparación para enfrentarse a las riendas del negocio familiar. Sin planes de sucesión adecuadamente estructurados, el potencial de conflictos internos crece, destacando así la urgencia de una transición bien planificada.
Frente a esta problemática, se están considerando estrategias como el Management Buy Out (MBO), Management Buy In (MBI) y los Search Funds. Este último, una modalidad emergente, facilita a nuevos emprendedores la adquisición de PYMES establecidas, guiándolas a una etapa renovada de crecimiento. TEC Capital, con Lamotte y Corral al frente, está utilizando esta estrategia en España con la ambición de adquirir una PYME cuyo EBITDA supere el millón de euros, comprometidos en colaborar con los dueños actuales en un plan de transición adaptado a sus necesidades, aportando su experticia en gestión y expansión internacional.
Asimismo, TEC Capital cuenta con el respaldo de prestigiosos inversores nacionales e internacionales, fortaleciendo su rol en fomentar la continuidad y sostenibilidad empresarial. En una provincia como Alicante, donde la confluencia de desafíos y oportunidades dibuja un ecosistema empresarial interesante, TEC Capital trabaja para asegurar un futuro próspero en el ámbito de las PYMES.
