
El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, ha propuesto una evolución en los viajes en tren dentro del país que podría alinearse con algunas prácticas europeas ya establecidas, como la posibilidad de adquirir billetes sin asiento y permitir el viaje de pie. Esta modalidad, destinada a trayectos cortos, busca maximizar la capacidad de ocupación de los trenes y optimizar el uso de asientos, evitando que queden vacíos aunque ya estén adquiridos. El presidente de Renfe apoya esta iniciativa, que también responde a problemas detectados anteriormente, tales como el uso fraudulento de abonos de media distancia, donde un 20% de estos bloqueaban plazas que posteriormente no se utilizaban.
Además, Puente ha reabierto el debate en torno a los controles de seguridad en los trenes de alta velocidad, que fueron implementados tras los atentados terroristas en Madrid y Nueva York hace dos décadas. El ministro ha señalado el significativo coste económico de estos controles, estimado en unos 15 millones de euros anuales para Adif, y ha planteado la posibilidad de una reevaluación de su necesidad. Ha destacado que España es singular en Europa por mantener estos controles, que otros países no exigen en sus servicios de alta velocidad, sugiriendo que un cambio podría ser beneficioso y necesario en el futuro, aunque aclara que cualquier decisión será sensible y complicada debido a las implicaciones que tenga en materia de seguridad.
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