
Las empresas en España se enfrentan a un inminente cambio normativo en la gestión de sus envíos de SMS, como consecuencia de la aprobación de una nueva normativa que instaura un Registro Nacional de Remitentes de SMS. La medida, supervisada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), busca erradicar el creciente fraude de suplantación de identidad en la mensajería móvil, donde los mensajes fraudulentos a menudo se hacen pasar por instituciones financieras, empresas de logística o marcas famosas.
A partir del 7 de junio de 2026, las compañías que empleen remitentes alfanuméricos para el envío de SMS y RCS deberán cumplir con nuevos requisitos para evitar el bloqueo de sus comunicaciones. Esto implica que las empresas tendrán que registrar oficialmente el nombre de sus remitentes y demostrar la titularidad de las marcas o denominaciones utilizadas. De no realizarse correctamente la inscripción y validación, los mensajes no llegarán a sus destinatarios.
Tiago Martins, Director General de LINK Mobility Iberia, ha subrayado que este cambio representa no solo una cuestión normativa, sino también una necesaria revisión operativa y estratégica de los procesos internos dentro de las organizaciones. Los SMS son frecuentemente utilizados para notificaciones transaccionales, alertas y campañas de marketing, por lo que el adecuado registro de remitentes es crucial para mantener una comunicación fluida con los clientes.
Entre las recomendaciones para enfrentar esta nueva regulación, las empresas deben identificar todos los remitentes utilizados, verificar la titularidad legal de sus marcas, coordinarse con sus proveedores para seguir el procedimiento de inscripción y planificar las adaptaciones operativas necesarias antes de que la regulación entre en vigor.
La circular estipula que los proveedores tecnológicos dispondrán de un mes para cargar de forma masiva los remitentes, y luego las empresas tendrán 10 días hábiles para validar su titularidad ante la CNMC. En este escenario, será esencial anticiparse y contar con apoyo especializado para garantizar el cumplimiento normativo y la continuidad operativa, en un contexto donde el SMS sigue siendo un canal clave para la comunicación empresarial.
