

Los técnicos de Hacienda agrupados en Gestha han presentado una visión detallada del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) correspondiente a la campaña de la Renta 2025. Este período voluntario, iniciado el pasado 8 de abril, se extenderá hasta el 30 de junio. Las modificaciones principales en deducciones fiscales emanadas de los gobiernos autonómicos destacan en este ciclo.
El informe de Gestha señala una transformación notable en el panorama fiscal, marcado por cambios en deducciones tanto añadidas como eliminadas por parte de las comunidades autónomas, mientras que el marco estatal permanece estable.
Un punto focal de actualización son las deducciones relacionadas con la salud y el bienestar. Regiones como Andalucía y Murcia han adoptado beneficios similares a los ya implementados en la Comunitat Valenciana y La Rioja, incentivando el ejercicio físico y la práctica deportiva.
En respuesta a necesidades de salud específicas, la enfermedad celíaca también recibe atención fiscal por primera vez en 2025 en comunidades como Andalucía, Asturias y La Rioja, que han introducido deducciones para los celíacos diagnosticados. Asimismo, Murcia ha ampliado significativamente sus deducciones, abarcando gastos en cristales graduados, lentes de contacto y apoyo a personas con enfermedades como la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una posición compartida por Extremadura y Galicia, y previamente instaurada en Asturias, Baleares y La Rioja.
En el área de salud, Galicia ha incorporado deducciones para aquellos afectados por la talidomida, unida a la Comunidad Valenciana que sostiene deducciones para ciertos gastos de salud y tratamientos de fertilidad. Paralelamente, Canarias y Cantabria continúan ofreciendo deducciones genéricas por gastos de enfermedad.
La sustentabilidad también cobra relevancia este año con Murcia promoviendo la movilidad eléctrica mediante deducciones fiscales para la compra de vehículos eléctricos e infraestructuras de recarga.
Destacando en el ámbito de vivienda, Baleares implementa deducciones por gastos derivados de viviendas ocupadas ilegalmente, eliminando la compensación temporal ligada al aumento de los tipos de interés en hipotecas variables. Cataluña, en su parte, añade beneficios de alquiler para víctimas de violencia machista y otras regiones como Cantabria y Galicia buscan movilizar el mercado inmobiliario mediante incentivos para el arrendamiento de viviendas vacías.
Además, en Cantabria se redefinen incentivos ligados al «reto demográfico», ahora focalizados en municipios con riesgo de despoblamiento, una estrategia similar a la adoptada por Asturias en apoyo a zonas en «crisis demográfica».
Mientras tanto, Castilla y León y la Comunidad de Madrid se destacan por la ausencia de cambios notables en sus deducciones fiscales. Según Gestha, ciertas medidas llegan a su fin, como las deducciones humanitarias al pueblo ucraniano en Aragón y las relacionadas con ayudas temporales en Baleares y Galicia.
En suma, la campaña de la Renta 2025 se perfila como un mosaico fiscal intrincado donde las comunidades autónomas juegan un papel crucial en la definición de un paisaje impositivo que busca reflejar las necesidades locales mientras se adaptan a un marco estatal inalterado.
Fuente: Gestha
