

La ministra de Sanidad, Mónica García, intervino el 19 de mayo en el 79º plenario de la Asamblea Mundial de la Salud en el Palacio de las Naciones de Ginebra para reclamar más cooperación internacional y sistemas públicos de salud más sólidos. La intervención española se alineó con la declaración conjunta de la Unión Europea y sus Estados miembros.
Entre los temas sobre la mesa estaban el Tratado de Pandemias, la salud digital, el cambio climático y la salud mental. García citó el reciente brote de hantavirus en España como ejemplo de respuesta coordinada entre países y pidió reforzar el papel de la Organización Mundial de la Salud. Sobre la situación en Gaza, fue directa: «No hay salud posible bajo las bombas».
En paralelo, Pedro Gullón, director general de Salud Pública y Equidad en Salud, intervino en la Comisión A en debates sobre emergencias sanitarias, enfermedades no transmisibles y el Tratado de Pandemias. Gullón reafirmó el apoyo de España al Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS y describió las enfermedades no transmisibles y los problemas de salud mental como la principal causa de mortalidad evitable en el mundo, y un obstáculo directo para la Agenda 2030.
Sobre el Tratado de Pandemias, Gullón reconoció que las negociaciones no han concluido, pero valoró el esfuerzo de las delegaciones y la necesidad de llegar a un marco normativo sólido antes de que llegue la próxima crisis sanitaria. El brote de ébola en la República Democrática del Congo fue citado como una de las amenazas actuales que justifican esa urgencia.
La presencia de España en la Asamblea Mundial de la Salud se enmarca en una semana de intensa actividad diplomática sanitaria. El día anterior, el 18 de mayo, García ya había participado en otra sesión de la Asamblea. Madrid acoge además próximamente la visita de León XIV, cuya llegada en junio moviliza al gobierno municipal y regional.
Fuente: Ministerio de Sanidad
Es el órgano de decisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se reúne anualmente en Ginebra con delegados de los países miembros para fijar políticas sanitarias globales.
Es un acuerdo internacional en negociación para establecer un marco de respuesta coordinada ante futuras pandemias. España apoya su aprobación y ha pedido flexibilidad en las negociaciones.
El reciente brote de hantavirus en España sirvió como ejemplo de cooperación internacional efectiva en la gestión de una emergencia sanitaria, según la ministra.
Mencionó el sufrimiento de la población civil en Gaza y otras zonas de conflicto, afirmando que «no hay salud posible bajo las bombas».
