
La Seguridad Social anunció la aprobación de un nuevo decreto destinado a regularizar los períodos de actividad laboral de muchos deportistas profesionales en España, específicamente aquellos que desarrollaron su carrera durante los años ochenta y noventa. Hasta ahora, la normativa vigente no reconocía estos años como cotizados en sus historiales laborales, dejando fuera a miles de atletas que contribuyeron al deporte nacional sin recibir los beneficios correspondientes en materia de pensiones.
El principal objetivo de la medida es que estos deportistas puedan acreditar sus años de actividad formal mediante certificaciones expedidas por los clubes o federaciones en las que trabajaron. Con este reconocimiento, podrán sumar esos periodos a su cotización, facilitando así el acceso a una pensión de jubilación más justa y proporcional a su carrera profesional. La iniciativa ha sido respaldada por el Gobierno, junto con sindicatos como UGT y CCOO, y cuenta con el apoyo de figuras emblemáticas del deporte nacional, entre ellas Fernando Romay y Almudena Cid, quienes han liderado las reclamaciones en representación de un colectivo que, en muchos casos, permaneció excluido del Régimen General hasta 2003.
El portavoz del Ejecutivo, Borja Suárez, calificó la normativa como “un acto de justicia” para aquellos deportistas que en su momento no tuvieron reconocimiento oficial, aunque contribuyeron al prestigio del deporte español en competiciones internacionales. «Muchas de estas personas cotizaron bajo otros epígrafes, incluso como artistas o toreros, sin que su labor deportiva quedara reflejada en su historial laboral,» explicó. Ahora, podrán presentar certificados que acrediten oficialmente su relación laboral, siempre y cuando puedan demostrar su vínculo con clubes o federaciones deportivas durante esas décadas.
Para quienes todavía no cumplen con los requisitos económicos para jubilarse, la regularización puede significar la acumulación de tres o cuatro años adicionales de cotización, lo que incrementaría significativamente el monto de su futura pensión. En el caso de los jubilados, la incorporación de estos periodos podría traducirse en el mejoramiento de sus prestaciones ya existentes, proporcionando un resarcimiento que muchos consideran justo y necesario.
Este cambio no solo pone fin a una larga inequidad, sino que también sella un reconocimiento histórico a la labor de deportistas que, en su momento, se consideraron amateurs a ojos de la ley, aunque su actividad profesional estaba más que presente en la pista, la cancha o la pista de ciclismo. La medida impactará a miles de personas que durante décadas permanecieron en la indefensión, sin derecho a la protección social que otorga la Seguridad Social a los trabajadores.
El proceso para acreditar estos años incluirá la presentación de certificados expedidos por las instituciones deportivas donde el atleta actuó en su etapa profesional. El coste de la regularización será asumido por el Consejo Superior de Deportes, garantizando que la normativa no implique un desembolso adicional para los deportistas. La apuesta del Gobierno también busca fortalecer la protección social de aquellos que contribuyeron de manera significativa al deporte nacional y que ahora podrán disfrutar de un reconocimiento más amplio por su trabajo.
