

Durante la reciente inspección del consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, al puente de Zulema, se destacó la importancia de las mejoras integrales realizadas que prometen una mayor durabilidad y resistencia al tráfico. Este paso elevado, que enfrenta el desafío diario de soportar un tráfico de 19.398 vehículos, incluido un 7% de carga pesada, reabrió sus vías al público el 6 de noviembre. Esta reapertura no solo ha sido un alivio para los conductores, que disfrutan ahora de pavimentos renovados, sino que también mejora notablemente el acceso entre dos áreas congestionadas de la región.
García Martín subrayó la innovación en la plataforma voladiza del lado este del puente, una mejora clave para la seguridad de peatones y ciclistas. Con una pasarela más amplia y un sistema de barandillas elevadas, se busca ofrecer un tránsito más seguro para todos. Estas iniciativas reflejan el compromiso del ejecutivo autonómico por mejorar las infraestructuras urbanas.
El esfuerzo de la Dirección General de Carreteras por acelerar este proyecto ha sido notable. Mediante una intensificación de las jornadas laborales, incluyendo los fines de semana, se logró una reapertura anticipada del puente, minimizando así las posibles incomodidades para los usuarios habituales.
Los trabajos de conservación del puente de Zulema no se limitaron a meras reparaciones. Bajo un enfoque que respetó su valor histórico, las obras incluyeron el saneamiento de la subestructura, el sellado de fisuras en la piedra y la aplicación de tratamientos con hidrofugantes. En la fase superior de la estructura, se renovaron las aceras y se agregaron elementos modernos como un pretil metálico, todo sin comprometer la estética tradicional.
Con una inversión de más de 850.000 euros, este proyecto es una pieza central de la Estrategia de Conservación y Mantenimiento de Carreteras de la Comunidad de Madrid. La iniciativa busca asegurar que los 2.500 kilómetros de carreteras bajo su administración se mantengan en las mejores condiciones de seguridad, prolongando así la vida útil de estas vitales infraestructuras y mejorando la calidad de vida de los ciudadanos.
