En un áspero encuentro entre la Roma y el Cagliari, Mario Hermoso fue protagonista de una doble controversia que puso al límite las emociones en el campo. La tensión escaló en el minuto 77 cuando Hermoso se enfrentó con el centrocampista del Cagliari, Michael Folorunsho, por un supuesto penalti no concedido. Durante la disputa, las cámaras captaron a Folorunsho profiriendo insultos hacia el defensor español, lo que provocó que Hermoso fuera contenido por sus compañeros para evitar una agresión física. Este incidente dejó un ambiente caldeado sobre el terreno de juego, intensificado por la actitud de Hermoso minutos después, cuando evitó la salida de la pelota al ver a un contrincante lesionado, conduciéndola hacia el área rival y desatando la indignación del equipo contrario y sus seguidores.
Terminada la contienda, Folorunsho emitió disculpas públicas, alegando que las tensiones del momento y la adrenalina contribuyeron a su comportamiento inapropiado. Afirmó que los insultos intercambiados en el campo no representan su conducta habitual y expresó su remordimiento a quienes se pudieron haber sentido ofendidos. Mario Hermoso, fiel al antiguo código del fútbol que sugiere dejar las disputas en el campo tras el pitido final, ha optado por el silencio y no ha hecho declaraciones sobre los eventos ocurridos. Mientras tanto, el fútbol italiano sigue atento a cualquier posible repercusión disciplinaria por los incidentes en Cagliari.
Leer noticia completa en El Pais.
