Tres años después de su participación en el reality show «Supervivientes», Raquel Arias ha compartido reflexiones sobre su intensa experiencia en Honduras y sus duraderas secuelas. La exconcursante admitió que el programa fue una de las etapas más difíciles de su vida, aunque lo califica también como una de las mejores aventuras que ha vivido. Durante su estancia, experimentó una sensación abrumadora de hambre que le llevó a consumir cualquier cosa que pudiera masticar, llegando incluso a comer pasta de dientes cuando se le presentaba la oportunidad. La experiencia no solo fue un reto físico, sino también mental, pues le enseñó sobre la fortaleza de su mente frente a situaciones extremas.
Sin embargo, el paso por el programa dejó huellas más allá de las memorias. Arias reveló que, tras su regreso, enfrentó graves problemas de salud, como una insuficiencia hormonal que la llevó a estar un año sin menstruación y a lidiar con trastornos digestivos. Su peso aumentó significativamente, y comenzó a experimentar ansiedad relacionada con la comida, a tal punto que salía con comida en el bolso o se despertaba de madrugada para comer. A pesar del impacto negativo que tuvo en su bienestar, la televisiva ha logrado recuperar su peso sin caer en la obsesión, agradecida de haber podido reconectar con su ser interior un año después de su experiencia en el reality.
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