
El Hospital Universitario Infanta Cristina, centro público de la Comunidad de Madrid, ha puesto en marcha un protocolo que permite a un progenitor o tutor legal acompañar a los pacientes pediátricos en quirófano durante la fase de inducción anestésica, el momento previo a que el niño quede completamente dormido.
El protocolo se aplica a menores de entre 3 y 17 años que pesen al menos 15 kilogramos y que vayan a someterse a una cirugía programada, siempre que cumplan los criterios clínicos que fija el Servicio de Anestesiología. La participación de la familia es voluntaria y se decide caso por caso, tras una evaluación individual. Se aplica en el Bloque Quirúrgico, en la Unidad de Cirugía Mayor Ambulatoria y en las áreas de Reanimación.
El proceso arranca en la consulta de preanestesia, donde el personal médico explica a la familia en qué consiste la cirugía y cómo se desarrollará el acompañamiento, apoyándose en material informativo específico. El día de la intervención, el acompañante sigue las normas de higiene y seguridad del quirófano y permanece en la zona no estéril, donde puede mantener contacto verbal y físico con el niño mientras se le induce la anestesia. Una vez completada esa fase, el acompañante sale del quirófano y el equipo médico continúa con la intervención.
Tras la operación, el protocolo también prioriza que la familia se reencuentre con el menor cuanto antes en el posoperatorio, para mantener el apoyo emocional durante la recuperación.
El objetivo es reducir el estrés y la ansiedad del niño y de su familia antes de entrar a quirófano, mejorar su colaboración durante los procedimientos previos a la cirugía y facilitar una recuperación posoperatoria más rápida, sin que ello suponga renunciar a ninguna medida de seguridad clínica.
Otros hospitales públicos madrileños también han reforzado en los últimos meses su atención a la infancia, como el programa “Tardes con Plan” relanzado por Sanidad contra la obesidad infantil. En cuanto a la formación de especialistas, el Hospital Severo Ochoa acaba de despedir a 63 residentes de 37 especialidades, una muestra del relevo constante de profesionales en la red sanitaria pública de la región.
Que un progenitor o tutor legal acompañe al niño en quirófano durante la inducción anestésica, antes de la cirugía.
Entre 3 y 17 años y al menos 15 kilogramos de peso, además de cumplir los criterios clínicos del Servicio de Anestesiología.
En el Bloque Quirúrgico, la Unidad de Cirugía Mayor Ambulatoria y las áreas de Reanimación.
No, la participación es voluntaria y se valora caso por caso.
El acompañante sale del quirófano y el equipo médico continúa con la cirugía; en el posoperatorio se prioriza el reencuentro temprano con la familia.
